miércoles, 21 septiembre, 2022
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Inglaterra, el santuario para todo futbolero. Es la cuna del fútbol y, sin duda, el lugar donde más se vive. En un mundo tan globalizado, donde los balones han llegado a todo rincón, Inglaterra sigue siendo la abanderada. Quizá ahora no es la mejor época para decirlo. Grandes magnates controlan clubes como el Chelsea, Manchester City o Newcastle, quien causó mucho revuelo, pero en el fondo, en el barro del fútbol inglés, encontramos a muchos equipos con historias que nos acercan a tiempos no tan modernos, donde la afición era dueña y donde la pasión era mucho mayor.

Toca viajar al condado de Buckinghamshire, concretamente a High Wycombe, donde nos encontramos un club dirigido por sus aficionados, que en sus últimos años está dando guerra, y está escribiendo las mejores páginas de su historia. Un club peculiar, con un rockero, con un amante del pollo frito, pero, sobre todo, con un objetivo, volver a Championship y repetir un glorioso ascenso. Hablamos del Wycombe Wanderers, también conocidos como “The Chairboys”. Si os gusta el fútbol inglés y todas sus peripecias, este es vuestro equipo.

Empecemos por su historia. El Wycombe fue fundado en 1887 en un pub por fabricantes de muebles. De hecho, la ciudad de High Wycombe destacó y creció a base de la industria de muebles y es por ello por lo que ese nuevo club seria apodado justamente como “The Chairboys”, los chicos de las sillas (en Inglaterra es muy común que los apodos en el futbol tengan relación con la industria más característica de su zona). Ese equipo, que disputaba sus partidos en Loakes Park, se desempeñó en categorías amateurs, y no fue hasta 1993 que entrarían al profesionalismo. Pasaron más de cien años para entrar en la Football League.

Martin O’Neill, actual seleccionador de Irlanda del Norte, fue el gran artífice de ese logró. Mientras se trasladaban a Adams Park, un nuevo estadio más moderno, conseguirían levantar dos FA Trophy (una competición para equipos semi-profesionales) en 1991 y 1993. Ese equipo recién llegado a la Football League tuvo un impacto inmediato. Son muchas las historias de Davids que vencen a Goliaths, pero el Wycombe es el gran ejemplo. Nada más arribar consiguieron un ascenso a tercera división, y lograron mantenerse durante diez años. Una etapa que, además, vio al Wycombe llegar a las semifinales de la FA Cup en 2001, tras vencer a rivales como Wolves y Leicester y cayendo por la mínima ante el Liverpool. Seis años después volverían a alcanzar una nueva semifinal, cayendo ante el Chelsea.

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El Wycombe demostraba que tenía mucho que decir y, a pesar de convertirse en un equipo ascensor, vagando por League Two y League One, se convirtieron en uno de los equipos más fuertes de Football League. Pero fue en 2020 cuando el club vivió uno de los momentos más inolvidables de toda su historia. Tras quedar en tercera posición en la League One (tercera categoría), clasificaron para disputar el play-off de ascenso a la Championship. Superaron sin apenas complicaciones la primera eliminatoria ante Fleetwood Town (4-1 en la ida y 2-2 en la vuelta) y, en el partido definitivo, se vieron las caras ante Oxford United. Un partido que quedaría grabado en la memoria de todo Chariboy y que terminó en victoria por 2-1.

 

Con ese mágico ascenso, el Wycombe daba un paso más y, a pesar de no permanecer y volver a League One, este año el objetivo es repetir la hazaña y no van mal desencaminados. Sunderland y Wigan son apenas dos de los rivales a batir, pero de momento se sitúan en zona de play-off. Así está es la historia, pero para entender la dimensión de este club hay que centraros en otros aspectos, iguales o más importantes. Para ello hay que retroceder a 2012, un año clave para la identidad del Wycombe.

Tras uno de sus descensos a League Two, Steve Hayes, propietario del equipo, decidió vender el club a sus aficionados. Fue un punto y aparte para el Wycombe, que pasaba a ser propiedad de sus fans, algo que marcaría para los próximos años. Conocida como Supporters Trust, es la organización que defiende al aficionado, como si de un sindicato de trabajadores se tratara. En este caso, el aficionado que abona cierta suma de dinero pasa a formar parte de las decisiones del club. A pesar de mantener una jerarquía, con los distintos estamentos de cualquier club, la diferencia está en que todos son aficionados. Esto permite una relación muy estrecha entre equipo y fans, y hace del Wycombe un equipo especial. A raíz de esa venta, el equipo, que acumulaba deudas, consiguió saldarlas, pero todo tiene un precio. Cerraron la academia, así que se quedaban sin cantera. Podría parecer un paso atrás, ya que tan solo contaban con primer equipo masculino y femenino, pero no fue así. Apostar por jugadores libres les salió bien y, entre ellos, llegó una leyenda: Adebayo Akinfenwa.

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Curiosamente, al terminar contrato con el Wimbledon, declaró que quien quisiera ficharle, que le mandara un WhatsApp. Estuvo rápido el Wycombe, que se hizo con un delantero de mucho nivel y que, con 39 años, lleva ya seis años destacando por sus goles, pero, sobre todo, por su carisma. Es una lástima que vaya a retirarse al término de esta temporada. Adebayo es parte del alma del club y fue vital para el ascenso. Y es que era un jugador con mucha experiencia en el barro inglés, y que justamente no había jugado nunca en Championship, donde debutó la pasada temporada con el Wycombe. Por cierto, si el equipo ascendía, se comprometió a dar pollo frito a toda la afición. Con la pandemia no lo ha podido cumplir, pero lo tiene en mente. Pero sigamos indagando.

Ahora hablemos de otro de los personajes que hacen único a este club. Gareth Ainsworth, entrenador, exjugador y rockero. En 2009 llegó como jugador a sus 36 años, y tras retirarse, pasó a ser el técnico. Lleva ya más de 10 años al cargo, y ha sido el encargado de confeccionar una de las mejores plantillas de la historia del Wycombe. Y justamente destaca por su pasión por la música. Su aspecto ya lo indica, y es que toca la guitarra en varias bandas y se pasea con un Mustang del 69. Carisma puro y duro.

Pero no acaba aquí. Esto va para los más curiosos. El Wycombe ha hecho historia el primer jugador de Gibraltar en marcar un gol para el fútbol inglés. Su nombre es Tjay de Barr. Fichó este verano por el equipo procedente del Lincoln Red Imps (disputando previas de Champions), y con solo 21 años, se ha apuntado a la historia de los Chairboys pero también del fútbol gibraltareño. En conclusión, un club muy especial, sobre todo para los amantes de la Media Inglesa, que no quiera mirar hacia abajo, sino que con muchas aspiraciones.

Paris Cowan-Hall of Wycombe Wanderers celebrates scoring the opening goal against Wycombe Wanderers during the Sky Bet League 2 match at Adams Park, High Wycombe
Picture by David Horn/Focus Images Ltd +44 7545 970036
26/12/2014

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