miércoles, 30 septiembre, 2020
Banner Top

La temporada 2013 no fue una como cualquier otra para Andy Murray, puesto que fue el año en el que se quitó un gran peso de encima conquistando su primer Wimbledon y cortando una sequía de más de 77 años. Hasta 2013, el último campeón británico en la rama masculina del torneo jugado en césped había sido anterior a la era abierta, con Fred Perry como abanderado en 1936. 

Desde aquel logro de Perry, muchos tenistas lo habían intentado sin éxito. Nombres como los de Greg Rusedsky o Tim Henman –este último habiendo estado más cerca que nadie de romper la maldición- se esforzaron por volver a elevar la bandera local a lo más alto, pero sin poder conseguir ese deseado objetivo.

La particularidad de ese año 2013 fue que, a diferencia de Henman (que era puramente inglés, nacido en Oxford, Inglaterra), por primera vez aparecía un joven escocés intentando romper el maleficio. Cabe destacar que en el tenis, desde tiempos inmemoriales, cualquier tenista que provenga de un país del Reino Unido juega por dicha bandera, sea escocés, inglés, galés o norirlandés.

Pero el camino de Murray hasta el éxito fue uno en el que tuvo idas y vueltas con el pueblo londinense; de hecho, en sus primeras participaciones en Wimbledon, no tuvo un buen trato con la prensa de Inglaterra y llegó a decir que no le caían para nada bien los ingleses. Esto claramente fue cambiando a medida que el éxito llegó a Andy, y que su público comenzó a idolatrarlo y a entender que aquel muchacho nacido en Glasgow se había convertido en la única esperanza británica para revalidar la corona de Perry.

La temporada 2013 fue marcada en el calendario como la que podría romper con la historia por varios factores. Uno de ellos era que el escocés no solo había estado muy cerca en 2012, perdiendo la final con Roger Federer, pero ganando en cambio en el All England Club la medalla dorada de los Juegos Olímpicos de Londres (vengándose del suizo) y en el US Open 2012, su primer título de Grand Slam, lo que le quitó un gran peso de encima.

En un tenis debatido entre el famoso “Big Three” conformado por Federer, Rafael Nadal y un Novak Djokovic que iba progresando cada vez más -disputándole los majors a los otros dos rivales-, Murray comenzaba a hacer lo propio, paulatinamente llegando a ofrecerles competencia en donde tenía que hacerlo, en las grandes citas.  

Apuntado por la prensa local, Andy siempre era considerado como un jugador de “Masters 1000”, es decir, que ganaba dichos torneos pero que no terminaba de consagrarse alzando un trofeo de Grand Slam. Esa fue precisamente la mochila que se quitó por fin tras derrotar en la final del 2012 a Djokovic en Flushing MeadowsPor estas razones era bien sabido que el año siguiente tenía y sobre todo debía ser el de la consagración de un británico en el All England Club.

Quien se encargó de abstraerlo de todo tipo de presión mediática fue su entrenador Ivan Lendl, quien fue el gran hacedor del desbloqueo mental del escocés en este tipo de eventos. Lendl fue un virtuoso jugador de la década del 80´ y principios de los 90´. Dotado de un revés a una mano estéticamente brillante, llegó a cuatro finales de majors sin conseguir el título hasta que lo consiguió por primera vez en Roland Garros en 1984. Luego ganaría ocho títulos más de Grand Slam.

Las primeras rondas fueron un mero trámite para Murray; todas victorias que llegaron en sets seguidos frente a jugadores tales como Benjamin Becker, Yen Hsun Lu, Tommy Robredo o Mikhail Youznhy. Esos resultados lo posicionaron en cuartos de final bien descansado para afrontar la recta final del certamen. Paralelamente, caían Nadal en primera ronda y Federer, increíblemente en la segunda, ambos frente a oponentes netamente inferiores. De esa manera, el cuadro se abrió para el escocés, que pese a esto parecía no sentir la presión que tanto mal le hizo en ediciones anteriores. 

El partido siguiente fue el mayor escollo para Murray, representado en la figura de Fernando Verdasco, de irregular temporada, pero siempre rendidor en Grand Slams. El español vendió muy cara su derrota, llegando a adelantar a Murray por dos sets, hasta que el ¨local¨ se rehizo y, con la ayuda de su público, terminó ganando el partido en cinco sets para sellar su pase a semifinales. 

Para la siguiente ronda debía enfrentar a la revelación, el polaco Jerzy Janowicz, jugador que aprovechó el lado abierto del cuadro sin la presencia ni de Federer ni de Nadal. Del otro lado, la segunda semifinal presumía un encuentro estelar entre Novak Djokovic y Juan Martín Del Potro. Andy se deshizo de Janowicz en cuatro mangas, mientras que el serbio y el argentino disputaron un match apasionante (y eterno por cierto), y que cayó del lado del serbio tras casi cinco horas de partido.

El desgaste al que había sido sometido Djokovic no hizo más que abrir las puertas del éxito para el local, que aprovechó las circunstancias para realizar un partido excelente frente a un rival diezmado y se impuso con mucho temple en tres mangas (6-4, 7-5 y 6-4) para sellar su nombre en la copa de campeones de Wimbledon y romper, por fin, la maldición que esa bandera acarreaba en The Championship. Años después, en 2016, terminó la temporada como el número 1 del mundo a la vez que volvió a levantar el trofeo dorado que fue, curiosamente, su último major.

Muchos  se basan en su palmarés para afirmar que no estuvo a la altura del “Big Three”, mientras que otros le consideran como uno de los pocos que si lo estuvo y compitió contra ellos, pero lo cierto es que Murray logró soportar la presión y consiguió vencer no sólo a su rival, sino a su propia historia y la del torneo, al mismo tiempo en el que reivindicó su relación con los torneos grandes. Por todo eso, el escocés tendrá para siempre un lugar en la historia del tenis.

 

También puedes leer:   90 de los 90: Un cuervo en Wimbledon

Tags: , , ,
Avatar

Related Article

1 Comment

Avatar
dele alli 07/09/2020 at 02:12

bbc sports

Leave a Comment

The BreakerLetter

¡Ya salió la The Lines 13!

Consíguela haciendo clic aquí

Wing, el espíritu del fútbol

Mis Marcadores

Nuestras Redes

INSTAGRAM

Archivo