martes, 30 noviembre, 2021
Banner Top

Cuando escuchamos hablar del Vissel Kobe, pensamos en las grandes figuras internacionales que pasaron por allí en los últimos años. Lukas Podolski, David Villa, Thomas Vermaelen y, principalmente, Andrés Iniesta, son algunos de ellos. Sin embargo, ninguno logró tener un rendimiento tan alto como para ser la gran figura del equipo, lo que sí lograron dos jugadores desconocidos que venían del ascenso japonés. El primero fue Kyōgo Furuhashi y ahora Ryuho Kikuchi.

Kikuchi es un defensor central muy agresivo y lejano al típico futbolista japonés. Tiene una importante altura (1.88 metros), la cual le permite tener una superioridad física sobre sus rivales, sobre todo en el juego aéreo. Además, suele presionar a la perfección a los delanteros, y esto hace que tenga varias intercepciones o disparos bloqueados. Aún así, todavía debe mejorar mucho su velocidad y con la pelota en los pies. El analista del fútbol japonés Ryo Nakagawara lo define a la perfección cuando lo denomina como un ¨Perro¨, tomando prestado el término creado por Michael Cox para definir a ese tipo de zagueros.

Sin embargo, en lo que más destaca es en su pasión. En varias oportunidades se puede ver cómo festeja con gritos cuando anota un gol o logra bloquear algún remate, lo que sorprende, ya que los japoneses suelen ser más tranquilos. Pero no siempre fue así. Detrás del actual jugador del Vissel Kobe, y que merece urgentemente un llamado a la selección, hay una historia de perseverancia, digna de un típico cliché de anime spokon (o sea, de deportes).

 

Ryuho nació el 9 de diciembre de 1996 en la Ciudad de Kamaishi, ubicada en la Prefectura de Iwate, una de las zonas donde más afectó el terremoto y tsunami de marzo del 2011. Esta catástrofe hizo que Kikuchi, con 15 años, abandonara el fútbol durante un tiempo, luego de la muerte de quien era su entrenador desde la primaria y de que las canchas de su equipo sean utilizadas como hogares temporales para las víctimas. Sin embargo, decidió volver a practicarlo después de que el Yokohama FC, con Kazu Miura a la cabeza, diera clases en su pueblo.

También puedes leer:   El Aztecazo japonés

Luego de tomar la decisión de seguir jugando al fútbol, el actual Vissel Kobe debía decidir a qué escuela ir para ingresar a la Preparatoria, pero esto ya lo tenía definido hace tiempo. Era si o si el Aomori Yamada de la Prefectura de Aomori, colegio que conoció durante la edición 88 del All Japan High School Soccer Tournament, cuando liderado por Gaku Shibasaki llegó a la final del torneo y la perdió contra el Yamanashi Gakuin. Kikuchi falló en la prueba deportiva para ingresar, pero no se rindió y decidió entrar como un estudiante normal, luego de aprobar el examen de ingreso y anotarse en el club de fútbol.

Al no ingresar con una recomendación o por la prueba deportiva, el nacido en Kamaishi debió arrancar desde el Equipo D del Aomori Yamada. Durante sus dos primeros años, le costó adaptarse al equipo e incluso decidió dejar de jugar como mediocampista para pasar a la zaga central. Luego de entrenar constantemente y mejorar su juego aéreo, consiguió hacer un lugar en el Equipo A en su último año y logró destacarse en el All Japan, siendo seleccionado como uno de los mejores futbolistas en el torneo.

Luego de graduarse de la preparatoria, Ryuho ingresó a la Universidad de Osaka de Ciencias de la Salud y el Deporte y de inmediato se hizo con la titularidad. Sus grandes actuaciones durante sus cuatros años allí le permitió ser convocado en varias oportunidades a la Selección Universitario y ser parte del plantel que se consagró con la medalla de oro en las Universiadas de Taipei 2017. Fue durante esta etapa cuando Kikuchi pasó de ser una persona tímida y callada al expresivo que vemos en la actualidad.

A pesar de sus grandes actuaciones, no consiguió que ningún equipo de la J1 League se interese por él y se vio obligado a fichar por el Renofa Yamaguchi de J2, el único equipo que decidió apostar por él. Allí se hizo con la titularidad de inmediato y fue una de las piezas destacadas en un equipo que terminó a 7 puntos de la zona del descenso. Esto fue suficiente para que el Vissel Kobe se interesara por él y lo fichara para afrontar el 2020.

También puedes leer:   Estocolmo 1912: génesis de una maratón interminable

Sus primeros meses en el equipo de Hyogo fueron muy complicados. Estuvo varios meses sin jugar, debido a la aparición de la pandemia y, cuando los torneos volvieron a disputarse, debió pelear el puesto ante otros centrales como Dankler, Vermaelen y Leo Osaki. Sin embargo, el Kobe decidió no inscribir al defensor brasileño en la AFC Champions League por el cupo de extranjeros y esto le permitió ganarse un lugar en el equipo titular. El equipo llegaría a las semifinales del torneo y él sería una de las grandes figuras del equipo.

El 2021 fue la confirmación del gran momento que está viviendo Kikuchi. Consolidado como titular en el Vissel Kobe y con grandísimas actuaciones que, en mi opinión, lo está haciendo el mejor defensor de la J. League y merecedoras de un llamado URGENTE a la selección. Su presencia mejoró en gran medida a Thomas Vermaelen, quien hasta el año pasado no había mostrado un buen nivel en Japón. Además, cuando no juega el belga, también hace una buena dupla con el joven Yuki Kobayashi, en el que ambos cubren las deficiencias del otro.

 

 

(Visited 44 times, 44 visits today)
Tags: , , ,

Related Article

The BreakerLetter

Archivos

Nuestras Redes

INSTAGRAM

Mis Marcadores