domingo, 20 septiembre, 2020
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Rachel Daly (1991) llevaba la pasión por el fútbol en las venas. Tuvo que cruzar el Atlántico para poder compaginar estudios y tener un club en el que dedicarse a ello; gracias al Draft alcanzó la NWSL y con las Houston Dash se ha proclamado campeona de la Challenge Cup, celebrada tras la situación de la pandemia en Utah, con la cordillera Wasatch de fondo. Típica postal del oeste de Estados Unidos para conseguir su primer trofeo doméstico, aunque Daly nació muy lejos de allí, como señala su acento del norte de Yorkshire. 

Empezó jugando con el equipo de chicos de Killinghall Nomads, en cuya rama senior amateur jugaba su padre. Llevaba el pelo al estilo de los Beatles en los años 60´, y al igual que le pasó a otras mujeres antes que a ella –como Reilly o Wiegman–, todos los que la veían y no la conocían pensaban que era un chico. Desde muy pequeña iba a ver los partidos y en el descanso salía al césped con los otros niños y sus hermanos, y daba patadas al balón como le enseñaron en casa. Allí jugaba en el jardín, y por la calle con otros compañeros de clase y del barrio. 

La historia de Rachel no tardó en aparecer en un periódico local cuando marcó un hattrick. Hacía poco más de veinte años estaba prohibido que las mujeres jugasen en el país. Aún así, nunca le pusieron impedimento para hacerlo. Cuando tenía 12 años decidieron hacer un equipo de chicas con el que empezó a jugar. Muchas niñas no habían jugado hasta entonces, por lo que siguió compitiendo en uno mixto donde había más nivel por los años de aprendizaje previos de los integrantes. Le hacían entradas duras, pero se fue haciendo más fuerte con ellas. 

Su profesor, Mike Sweetman, le daba la oportunidad de jugar al fútbol en la escuela y no seguía la norma de otros que pensaban que había que dividir a chicos y chicas en diferentes deportes. Desde muy pequeña le sacaron el abono para acudir a Elland Road con su familia, y tiene tal pasión por el equipo que compartió hace unos días esta imagen con la camiseta de su club y la del Leeds United por su ascenso a la Premier League, llegando a aficionar hasta a su compañera en las Dash y pareja, Kristie Mewis:

Daly jugó en la facción femenina del club blanco. Fue un momento de orgullo poder decirles a sus amigos que era una jugadora de su club. Su padrastro no tenía la afición de su padre biológico, pero siempre la apoyó y la llevaba a entrenar. En aquel equipo hubo jugadoras como Ellen White, jugadora del Manchester City y Bota de Bronce en Francia 2019. En 2010 ganaron la FA Cup femenina, pero con la creación de la nueva liga no pudieron hacer frente a los gastos y el equipo fue bajando de categoría. Todas ellas tuvieron que buscar equipo. 

En sus años de Cadete llegó la llamada de las Lionesses para la Sub-15. Su madre iba a despedirla cuando salían en el autobús rumbo a los partidos. Desde entonces continúo siendo convocada, y con la Sub-17 estuvo en el Mundial de Nueva Zelanda con una generación de jugadoras brillantes: Lucy Bronze –Mejor Jugadora de la UEFA 18/19–, Jordan Nobbs del Arsenal, o Lucy Staniforth, uno de los últimos fichaje del Manchester United. 

En aquella cita no tuvo un buen rendimiento y pensó que no volverían a contar con ella y, en años de adolescencia que acarrean una búsqueda personal temprana, ¿tenía sentido continuar con el fútbol? Al final pensó que sí, y que buscaría maneras de compaginarlo con los estudios. Al salir del Leeds por la situación del equipo pudo continuar en las Lincoln Ladies –posteriormente Notts County Ladies– y tener un contrato profesional. En su día fue un equipo que hizo una buena apuesta con jóvenes como ella y la internacional Casey Stoney procedente del Chelsea, ahora entrenadora del Manchester United, pero cuya inversión también se fue perdiendo. 

Decidió buscar suerte en Estados Unidos, con las Red Storm de la Universidad de St. John’s. Nada más llegar a Nueva York el lugar le resultó fascinante. Y es así como ha podido graduarse en Ciencias del Deporte con mención en Gestión Deportiva. El primer año fue duro porque tuvo que pasarlo en la grada, no pudo debutar por haber jugado en Inglaterra. Pero fue aprendiendo en los entrenamientos y adaptándose al equipo: en su primera temporada marcó 23 goles en 21 partidos, llegando a anotar 50 goles en 60 encuentros y batir récords. Fue elegida en varias ocasiones Mejor Jugadora de la jornada y del mes. 

Esto hizo que las Houston Dash de Randy Waldrum quisieran contar con ella en el Draft de 2016, y desde su llegada a Texas se ha convertido en un pilar fundamental. Ese mismo año debutó con la absoluta, en un partido clasificatorio para la Euro 2017 donde marcó. Aunque luego no fue a la Eurocopa, con Phil Neville como seleccionador ha tenido minutos como sustituta de Lucy Bronze en banda derecha en un principio, pero el entrenador pronto vio su rendimiento en ataque en Estados Unidos y le dio libertad para unirse al mismo con las Lionesses. El Leeds United la felicitó por su convocatoria para Francia, demostrando que sigue siendo parte del club de su infancia. Incluso un cine de Leeds ofreció todos los partidos del Mundial gratis. 

Con James Clarkson juega como extremo en el 1-4-1-4-1 que suele utilizar el técnico. Es una jugadora versátil, aunque donde más a gusto se siente es en la línea delantera. Es veloz, regatea con facilidad, crea muchas ocasiones de gol, y recorre mucho campo aportando en defensa por sus años actuando como carrilera con Vera Pauw. Se mueve cerca del área y un poco más atrás cuando el equipo lo necesita. Va muy bien de cabeza, y suele imponerse a las defensas aunque no tenga una gran envergadura. El segundo gol que selló la victoria sobre las Chicago Red Stars en la final, fue un balón con el que ella asistió desde la mitad de campo a Shea Groom. 

Sus tres goles y dos asistencias, en un torneo con muy pocos tantos, y sus grandes aportes ofensivos y defensivos, han hecho que haya sido elegida MVP de la Challenge Cup, además de Bota de Oro. Es la capitana, y la garra y motivación mostradas por el conjunto han sido también gracias a su liderazgo junto al de Clarkson. Creyeron que podían alzar la copa de cristal y lo consiguieron. La carrera de Daly, con este título, parece dar los ansiados frutos. 

 

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Maria Valentina Vega
Traductora, redactora y entrenadora de fútbol Nivel 1

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