miércoles, 30 septiembre, 2020
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Es conocido a nivel mundial el conflicto entre Palestina e Israel que ha tenido lugar durante mucho tiempo. Este ha llevado a muchos palestinos a emigrar y buscar nuevos lugares donde vivir. Siria, Egipto y Líbano son algunas de las naciones a donde han acudido. En el sur del mundo, en Chile, se encuentra el país no árabe con mayor población de ascendencia palestina. Desde finales del siglo XIX, hasta hace poco más de 10 años, Chile ha recibido grandes cantidades de inmigrantes palestinos, por lo que la comunidad es muy grande.

Tanto así que en 1920 se fundó el Club Deportivo Palestino, que se mantuvo casi 30 años jugando en categorías aficionadas de fútbol, pero en 1952 entró al profesionalismo para disputar la segunda división. Inmediatamente después, fueron campeones y ascendieron a la máxima categoría del país.

Durante toda su historia el club solo ha descendido en dos ocasiones, ganando tres Copa Chile y un Campeonato Nacional en 1978, con el ídolo máximo del club; Óscar Fabbiani, tío del Ogro que también jugó en el club. Se podría decir que, detrás de los clubes grandes, han sido de los mejores.

 

Relación club-país

 

Hasta antes de llegar a la división de honor, el club solo permitía jugadores de origen árabe, pero dada la necesidad de competir en primera división aquello cambió. Sin embargo, eso no hizo que con el paso del tiempo igualmente pasaran paisanos por el club. Los casos más recordados son los de Roberto Bishara y Roberto Kettlun, que jugaron en el club a inicios de los 2000’. Además, participaron también de las clasificatorias para el Mundial de Alemania 2006, representando a la selección de Palestina. Pero no son los únicos, Shaban, Zacaría, Abdala o Tamburrini son otros jugadores de origen árabe que vistieron la camiseta de Palestino. Respecto a jugar por la selección, al día de hoy, hay miembros de la selección de Palestina que son chilenos nacionalizados que estuvieron en el club en algún momento de sus carreras.

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Pero la relación club-país va más allá. En el año 2008, Palestino logró un buen desempeño que le llevó a la final de los playoffs, que la postre perdió con Colo-Colo. Lo importante de aquel campeonato fue que, al otro lado del mundo, en Palestina, un canal de televisión retransmitió el partido (y todos los de aquel campeonato) para toda la población. Allí comenzó una relación que solo creció con el paso del tiempo.

Posteriormente, en el año 2014, el club estaba disputando un partido clave para entrar a la Copa Libertadores. Ahí fue cuando les llegó una gran sorpresa; Mahboud Abbas, presidente del estado de Palestina, envió una carta deseándoles todo el éxito y recalcando la importancia que tenían como club, ya que eran considerados como una selección para aquel pueblo que tanto ha sufrido.

“He recibido las noticias de vuestra clasificación por primera vez desde varias décadas a una copa internacional…Ustedes han levantado nuestros colores y nos han dado voz en los momentos más difíciles…Ustedes han demostrado que estemos donde estemos somos un solo pueblo, ya sea en Jerusalén, en Beit Jala o en Santiago…Espero que el 2015 podamos encontrarnos en Palestina, para poder celebrar juntos esta hazaña que han logrado. Desde Palestina les deseo una feliz navidad y un próspero año nuevo.”

Aquella invitación por parte del mandatario no quedó solo en palabras, sino que fue concretada con un año de retraso. Así fue como en diciembre de 2016, todo el plantel, cuerpo técnico y directivos hicieron maletas y recorrieron más de 10.000 kilómetros para visitar a quienes los habían alentado por tantos años a pesar de la distancia. El viaje incluyó un encuentro con nada menos que Abbas, además de jugar dos amistosos (ante la selección del país y un combinado del medio local) y realizar varias clínicas deportivas. Estando allí, los jugadores y personas del club, se dieron cuenta del significado que tienen ellos como club para ese país. Le tomaron el peso a lo que son, y que vestir aquellos colores y ese nombre, los convierte en un club distinto a los demás.

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En mayo de 2018, la agenda política de Abbas incluía un paso por Latinoamérica. Estando en Chile, aprovechó para conocer el club y sus instalaciones. Fue declarada una visita ilustre en la comuna de La Cisterna y se le regaló la histórica camiseta del número de la discordia. Además, meses más tarde, cuando el club se consagró campeón de la Copa Chile, la máxima autoridad Palestina envió una carta con las felicitaciones correspondientes acompañadas de emotivas palabras.

 

(Comunicaciones Palestino)

Número de la discordia

 

De manera increíble, el club trata de mantenerse al margen de cualquier tinte político, a excepción de cuando utilizaron el mapa de Palestina para hacer el número 1 en la camiseta de los jugadores. Aquello causó muchos estragos en la sociedad, ya que la comunidad judía lo consideró como una manera de incitar al odio. Luego de utilizarlo en tres partidos, la ANFP sancionó al club y lo obligó a cambiar el dorsal. Todo con el argumento de que fútbol y política no se mezclan. Aquella camiseta ha sido la más vendida en mucho tiempo, teniendo ventas al extranjero a lugares muy lejanos e impensados. No pasó desapercibida en el mundo árabe.

Desde La Cisterna, decidieron volver al número 1 original, pero trasladaron al pecho el mapa en cuestión, que nuevamente sacaría ronchas en la comunidad judía. En todo caso, desde la institución evitan hacer comentarios respecto a la realidad que vive aquella nación, y su conflicto con Israel. Evidentemente, cualquier comentario realizado podría ser utilizado en su contra y quizás incluso penado, considerando que el club disputa competiciones internacionales.

 

(ANFP)

 

Pero la trascendencia del club, y su influencia no necesitan que el equipo se manifieste dando su opinión o enviando mensajes respecto a la lucha. El solo hecho de existir y flamear la bandera del país entrega un mensaje extremadamente potente para todos aquellos que sufren los estragos de una guerra. En Chile, Palestino salta a la cancha a las 17:00 horas. Mientras una familia al otro lado del mundo, a las 00:00, ve a un equipo que dentro de todo este conflicto le entrega un poco de felicidad. Así es como a más de 10.000 kilómetros, un pequeño club inspirado en una pequeña nación se hace gigante.

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Matías Cruz
1999. Estudiante de Educación Física, pero escribo desde que tengo memoria. Vivo pensando en el deporte; entrenarlo, estudiarlo, analizarlo y escribirlo. Pero por sobre todo, amante del fútbol chileno y aquí estoy para contarlo.

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1 Comment

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Anónimo 04/07/2020 at 17:00

Excelente

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