jueves, 1 octubre, 2020
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“No es imposible ser campeón sin perder ningún partido. ¿Creen que Manchester United, Liverpool o Chelsea no sueñan con ello? Ellos también lo piensan, pero no lo dicen porque no quieren lucir ridículos, pero no es ridículo pensar que Arsenal puede lograrlo”, dijo en 2002 Arsene Wenger. El gran entrenador de la historia de los Gunners llevaba en ese entonces siete títulos, dos Premier League (97-98 y 2001-02 que la había ganado con apenas tres derrotas), dos FA Cup y tres Community Shield, además de haber sido subcampeón de la Copa UEFA del 2000 al caer contra el Galatasaray por penales.

Esos dichos tendrían una expresión concreta poco después, a lo que sumaría un récord único: la racha más larga sin derrotas en la historia del fútbol inglés con un total de 49 partidos. Esa racha que se revalorizó en los últimos tiempos con un Liverpool que amenazó esos registros, pero finalmente se clavó en 44.

Todo comenzó el 7 de mayo de 2003. En Highbury, el Arsenal le ganó al Southampton 6-1 con tres goles de Jermaine Pennant y tres del gran Robert Pires. Fue en la fecha 37 de una Premier League que ganaría el Manchester United. A la siguiente, cerró el campeonato con un 4 a 0 ante Sunderland y se predispuso a recuperar en la temporada siguiente el cetro que le había cedido a los Red Devils.

Arrancó aquel torneo con cuatro victorias seguidas: 2 a 1 a Everton, 4 a 0 a Middlesbrough, 2 a 0 al Aston Villa y 2 a 1 al Manchester City. Se frenó ese inicio con un 1 a 1 ante Portsmouth. Después vendría el gran duelo con el United – los choques inolvidables de esos años – que terminó igualado tras un penal que falló el holandés Ruud Van Nistelrooy sobre la hora.

Luego vendrían tres victorias seguidas: Newcastle, Liverpool y Chelsea. Empate con Charlton, goleada al Leeds – que esa temporada descendería y hasta el momento no pudo regresar a la máxima categoría –, triunfos contra Tottenham y Birmingham, empates ante Fulham y Leicester, victoria al Blackburn, empate con Bolton y un cierre de 2003 con dos triunfos más: Wolves y Southampton. Total acumulado: 21 encuentros.

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El inicio de 2004 arrancó con un empate contra Everton y ¡nueve victorias consecutivas! para convertir un andar muy bueno en uno extraordinario. Ya los principales perseguidores, Chelsea y Manchester United (clásico de ese entonces), empezaban a quedar atrás.

Fue precisamente el United el que otra vez le metió un freno pero con un 1 a 1 en Highbury. Los de Ferguson ganaban con gol del colorado Paul Scholes, pero el inefable Thierry Henry empató en el inicio del segundo tiempo. Después vino Liverpool y se pasó del 1-2 al 4-2 en un partidazo con hattrick de Tití.

El título era cuestión de tiempo. Empate con Newcastle, goleada 5 a 0 ante Leeds y un empate contra Tottenham 2 a 2, que el 25 de abril del 2004, y a tres fechas del final, le dio el campeonato.

Primer paso cumplido en una racha que llevaba ya 37 partidos. Pero ahora había que ser campeón invicto, algo que sólo había logrado el Preston North End en la temporada 1888-89. Sí, hacía 115 años. El Arsenal lo igualaría con un empate ante Portsmouth y victorias contra Fulham y Leicester. Por eso desde la Premier le dieron una versión especial de oro como trofeo. Para hacerle un lugarcito especial en las retinas.

Nombres que impresionan: Lehmann, Lauren, Sol Campbell, Touré, Ashley Cole, Patrick Vieira, Gilberto Silva, Fredrik Ljungberg, Robert Pires, Dennis Bergkamp y Thierry Henry. Esos son los 11 jugadores que más utilizó Arsene Wenger a lo largo de la campaña que totalizó 26 victorias y 12 empates y en la que convirtió 73 goles y recibió 26 (el equipo más goleador y la valla menos vencida). El francés Henry, on fire, sería el goleador esa temporada con 30 goles en 37 partidos.

 

Fueron por todo

Había un nuevo récord esperando. Lo tenía el fabuloso Nottingham Forest de fines de los 70′ que había acumulado entre 1977 y 1978 un total de 42 partidos sin perder. El Arsenal arrancaba la nueva Premier 2004/05 muy cerca: ya tenía 40.

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Y metió un arranque sensacional para superarlo con comodidad: fueron cinco victorias seguidas con 19 goles a favor. Desquicie. Estos muchachos no se cansaban e iban por más. Empató con Bolton, le ganó al City, a Charlton y a Aston Villa hasta que…

Esas ocho victorias y un empate para soñar con el Bi, y esos 49 partidos sin caer, se ponían en juego en Old Trafford.

Y el 24 de octubre de 2004 la racha terminó. Un gol de Van Nistelrooy de penal a los 73 y otro de Rooney sobre la hora quebraron a Los Invencibles. Fue un partido muy picante, con un arbitraje polémico en contra de los Gunners, pero las cartas ya se habían echado y tocó caída.

 

El conductor y el después

El héroe central de la conquista invicta y de la racha extendida fue su entrenador Arsene Wenger. El francés impregnó un estilo de juego, una forma de ver el fútbol que marcó la historia moderna del club. Dirigió hasta el 2018, un total de 22 años, cerca de los increíbles 27 de Alex Ferguson en Manchester United. La consagración invicta significó su tercera Premier League y, curiosamente, la última.

Sí, increíblemente sería la última Premier de Wenger y de unos Gunners que, incluso, estarían casi ocho años sin poder ganar título alguno (2005-2013). Desde aquel torneo inigualable cosechó ocho títulos más repartidos entre cuatro Community Shield y cuatro FA Cup, pero ya va para 16 años sin conquistar el torneo doméstico. ¿Cuándo se le volverá a dar? Lo que es seguro es que las marcas logradas en ese momento parecen tan imbatibles como aquel equipo inolvidable.

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Sebastián Tafuro

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