jueves, 23 septiembre, 2021
Banner Top

La Copa de Europa, para la temporada 1958/1959 se asentó de manera incontestable en el calendario de los grandes equipos. Los intentos de hacer frente a la competición a través de la celebración de otros torneos, terminaban con los ojos puestos en ganar el campeonato local y visitar los estadios que realmente se querían conocer.

El Real Madrid, que había ganado todas las finales del torneo, se preparaba para asaltar el continente con una dupla capitaneada por Di Stéfano y secundado por un “magiar mágico”: el húngaro Ferenc Puskás. El fichaje de este delantero recogió una gran cantidad de opiniones polémicas dado el estado físico del jugador y su inactividad de casi dos años por un problema de documentación tras el golpe de estado que sufrió su país.

Sin embargo, su llegada al equipo acabó en una relación muy fructífera para ambos. El invitado español de este año era el Atlético de Madrid, por lo que aquella era la primera vez en la historia de la competición que dos equipos de una misma ciudad participaban en la misma edición, y además, llegó a semifinales. Debutó endosando un 13-1 global al Drumcondra, equipo irlandés que ya no existe.

Como curiosidad, el Olympiacos se negó a participar al ser emparejado en la ronda previa para disputarse el avance frente al Beşiktaş. Esto fue debido al conflicto existente entre ambos países por la isla de Chipre, que en esos momentos era británica. Además, hubo una serie de campeones de liga que rechazaron disputar la Copa de Europa por diferentes motivos, como el Partizan de Tirana albanés o el Dynamo de Moscú soviético.

Tan solo cuatro equipos comenzaban en octavos de final, y el resto se jugaba su entrada en esta ronda a través de dos partidos a ida y vuelta. En la 58-59, equipos históricos como la Juventus, el Dinamo Zagreb o el Manchester United, que fue invitado a causa del accidente de Múnich, no llegaron a dicha instancia

También puedes leer:   90 de los 90: Emilio en el equipo de Enrique

El Real Madrid y el Atlético de Madrid llegarían a octavos de final y se encontrarían en semifinales. En primer lugar, el Atleti conseguió pasar de ronda tras un partido de desempate contra el DNA de Bulgaria, dominador del campeonato local y habitual en la ronda, mientras que el equipo blanco ganaba por una diferencia de seis goles contra el WSC austriaco, un equipo vienés.

El Wolverhampton –segunda vez que participa en el torneo- no logró avanzar hasta cuartos de final tras perder ante el Schalke 04 en un momento en que el futbol de Alemania Occidental se configuraba a través de ligas regionales, por lo que fue toda una sorpresa, aunque el Atlético vapuleó al equipo alemán. Vavá, el jugador brasileño del Atlético, fue una de las estrellas del equipo, gracias a sus cinco goles, aunque Di Stéfano, con seis, le arrebató el título de máximo goleador.

¿Y el Reims? El Stade de Reims se presentaba con Just Fontaine, mundialista ese mismo año y enfrentándose en la ronda previa al Ards FC, un equipo de Irlanda del Norte. En esta etapa de la Copa de Europa, la diferencia entre países era muy amplia, y en los primeros partidos los resultados eran significativos. Así pues, el equipo francés marcó 17 goles entre la ronda inicial y los octavos de final.

De esta manera, el conjunto galo continuó dejando en el camino a equipos vecinos como son el Standard de Lieja belga y el Young Boys suizo, momento en que los equipos de esa zona eran conjuntos poderosos, aunque la final estaba reservada por segunda vez en su historia para los franceses.

Mientras tanto, los dos equipos madrileños se verían las caras por primera vez en la historia en Europa. Quién le diría al espectador de la época que en pleno siglo XXI que la rivalidad de estos conjuntos llevaría al delirio a los aficionados en dos finales de la posterior Champions League.

También puedes leer:   Sale el sol en Trebisonda

El Real Madrid jugó de local el primer partido, en el que un resultado de 2-1 ponía de cara el partido de vuelta. Los goles de Di Stéfano y Puskás consiguieron anular el gol de Collantes. Sin embargo, en el de vuelta, vio como su rival se ponía por delante en la primera parte, y ante la necesidad de defender el resultado y evitar la eliminación, el Real Madrid no arriesgó. El empate en el global estaba servido, y la eliminatoria tenía que encontrar un ganador.

El partido de desempate (que tuvo que buscar sede ante el conflicto entre los dos equipos) acabó en Zaragoza, en el Estadio de La Romareda, donde se puso punto y final a la andanza europea de los colchoneros, que se convirtieron en los mejores debutantes en la historia del torneo. El Real Madrid, equipo que era imbatible, hizo valer su hechura para derrotar, otra vez, al conjunto rival por 2-1. El último obstáculo era el Reims, viejo conocido.

El Reims llegaba en forma, mientras que el Real Madrid sufría un asedio mediático y el cuerpo técnico junto a la directiva presionaba al entonces entrenador Luis Carniglia. Sin embargo, el argentino conocía al equipo rival, ya que había jugado en Francia a principios de los 50.

Jonquet, zaguero titular de la selección y capitán del equipo; Penverne, mundialista en el ´58 y centrocampista; o Fontaine, que marcó 13 goles en ese mismo Mundial, eran los nombres más destacables. Además, el Real Madrid sufrió una gran cantidad de bajas, entre las que destacaron Juanito Alonso, portero titular, o el mismo Puskás, que había sufrido una pequeña lesión.

A pesar de todo esto, el Reims bajó el ritmo del partido, pero el equipo español ganó con cierta facilidad, ya que en el minuto dos, Mateos ponía por delante al campeón. Después de esto, Raymond Kopa sufrió una grave lesión que le acompañó hasta el final de su carrera. En el minuto 47, Di Stéfano marcó durante un encuentro en el que partió desde una zona más defensiva que de costumbre, pues este resultado favorable era más que suficiente.

También puedes leer:   La Senda de los Campeones #0: La Copa Mitropa, madre de la Copa de Europa

Tras esto, el Real Madrid ganaba su cuarta Copa de Europa, y con la entrada de la nueva década, llegaría una final que nadie se esperaba, y un jugador que acabó siendo catalogado por la FIFA como uno de los mejores jugadores del siglo XX: Eusébio.

 

  • ¡Hola! Esperamos que hayas disfrutado del artículo. Antes de que te vayas queremos recordarte que estamos preparando cosas grandes, pero necesitamos la ayuda de nuestros lectores para hacerlas realidad. Por eso, si te gusta lo que hacemos en The Line Breaker, abrimos un canal para que consideres invitarnos a un café y así ayudarnos a mantenernos en pie.
(Visited 20 times, 2 visits today)
Tags: , , , , , ,
1996. Periodista, nací con un balón en los pies y una idea en la cabeza. Escribo sobre muchas cosas, pero sólo pienso en el deporte. Me importa el fútbol y todo lo que le rodea: estoy aquí para contarlo. También en Agencia EFE.

Related Article

The BreakerLetter

Archivos

Nuestras Redes

INSTAGRAM

Mis Marcadores