lunes, 18 octubre, 2021
Banner Top

La última Copa de Europa de la década de los ´50 se avecinaba como una declaración de intenciones con la entrada de nuevos futbolistas que iban dejando destellos en campeonatos locales; un lugar privilegiado que dejaba hueco a cada vez más equipos, sintomatología propia del crecimiento exponencial de las federaciones que, con entrenadores cada vez más formados, plasmaban modelos de juego más combinativos.

El Wolverhampton Wanderers volvía a la competición con el objetivo de conseguir el entorchado que lo alzaría a la gloria, ya que una pequeña revolución en la plantilla dirigida por Stan Cullis prometía buenos y nuevos tiempos. En su camino podían cruzarse rivales duros, como el campeón de todas las ediciones como el Real Madrid o el FC Barcelona, que debutaba como ganador de la liga local, el AC Milan o el Rangers escocés, conjuntos clásicos que viven en el imaginario colectivo de todos.

El primer rival de los Wolves fue el Vorwarts, equipo de la Alemania Oriental que se caracterizaba por su orden y su escaso juego individual, en el que primaba lo grupal. Tras superar la fase previa, llegó el Estrella Roja, el último equipo al que se enfrentó el Manchester United antes de la tragedia de Múnich.

El Real Madrid debutaba contra un equipo luxemburgués, el Jeunesse Esch, el club más laureado del pequeño país, y un 12-2 global mostró las grandes diferencias entre los dos equipos. Por su parte, el FC Barcelona llegaba al torneo tras haber logrado la Copa de Ferias en 1958 y contaba con una plantilla de cracks: los húngaros Kubala, Kocsis y Czibor y el brasileño Evaristo de Macedo, que a diferencia de su compatriota Didí, fichado por el Madrid, despuntó en España.

Otro de los futbolistas que despuntaba con la camiseta blaugrana es el único español que ha ganado un Balón de Oro: Luis Suárez, que llegó a vestir la camiseta del Inter de Milán. El equipo catalán destrozaba al AC Milan con un 7-1, resultado abultado para ser debutantes.

También puedes leer:   La Senda de los Campeones #1: El Real Madrid y Di Stéfano inauguran el palmarés

En las otras eliminatorias, el Eintracht de Frankfurt, que iba a avanzar en las eliminatorias sin que los demás lo tuvieran en cuenta como un rival a destacar, enviaba a casa al suizo Young Boys para verse las caras en la siguiente ronda ante el Wiener en cuartos, clásico austriaco de esta etapa histórica del fútbol europeo. Poco a poco, los alemanes sorprendieron a sus rivales por la velocidad y ejecución técnica de los jugadores alemanes, que se plantaban en semifinales.

Ibrox Park fue el punto de encuentro en el que el Rangers que se vio sobrepasado ante el veloz juego alemán, que no pudo hacer nada para que el Eintracht llegara a su primera final en este torneo.

El FC Barcelona se vio las caras contra los Wolves en cuartos de final, que no pudo hacer frente a los conocimientos tácticos de Helenio Herrera, que combatió el estilo de juego directo tan característico de los británicos. Ante los Wolves en el Camp Nou, el Barça consiguió marcar cuatro goles y mantener su portería imbatida, un resultado inmejorable para la vuelta. En el Molineaux, un 2-5 a favor del equipo blaugrana le permitía avanzar hasta semifinales, donde celebraría su primer “Clásico” europeo.

Este clásico fue posible gracias a los cuartos de final que remontó el Real Madrid ante el Niza, en un primer partido de idas y venidas para los dos equipos que acabó con victoria francesa, pero en la vuelta, ante unos 100.000 espectadores, el conjunto blanco sacó el orgullo europeo y ganó 4-0, aunque eso sí, estuvo toda la segunda parte con un jugador más.

Los dos equipos más fuertes del campeonato, los españoles, se verían las caras en una final anticipada. En liga, el Barcelona derrotó 3-1 al Madrid, y gracias a este resultado le adelantaba en la clasificación, siendo campeón del torneo doméstico, por lo que los blancos se lo tomaron como una venganza. Miguel Muñoz había llegado al banquillo del campeón europeo para reconducir la situación e intentar llegar a la final.

También puedes leer:   Mundial de Clubes 2015: Barcelona y River, el clímax de dos equipos de época

Los equipos comenzaron el encuentro con nerviosismo e incertidumbre, propio de estos partidos, aunque para el espectador neutro derivó en un duelo emocionante en el que Di Stéfano marcó de cabeza, y el 2-0 lo ponía Puskas. Sin embargo, en una jugada polémica, el FC Barcelona marcaba, el linier levantaba el banderín, pero el árbitro hacia caso omiso: no había fuera de juego y el equipo visitante recortaba distancias. En la segunda parte, antes de finalizar el encuentro, la Saeta Rubia aumentaba la ventaja con un 3-1.

 

 

En el partido de vuelta se observó un descalabro táctico del entrenador argentino, partido en el que Gento contragolpeaba y el Real Madrid imponía su juego. Un 0-3 provocó la salida de Helenio Herrera del equipo catalán, aunque la carrera del entrenador continuaría su trayectoria en el Inter de Milan con grandes éxitos.

La final, disputada ante 135.000 espectadores, fue la guinda del pastel para un Real Madrid que hizo valer su veteranía ante un rival que se puso por delante, aunque la ventaja aguantó tres minutos. Di Stéfano, otra vez capital para los Merengues, empataba y ponía por delante a su equipo con dos goles en tres minutos.

El resultado más abultado de una final europea en la que el equipo blanco dominó durante todo el encuentro, además de ser recordada por un penalti pitado al equipo español. En total, un 7-3 con cuatro goles del argentino y tres del húngaro que hicieron que el entrenador rival después del partido calificara al dúo de “estrellas”. Puskas sería el pichichi del torneo, con 12 goles.

Así pues, la década de los 60 comenzaba y la tiranía blanca llegaba a su fin. El FC Barcelona volvería a Europa en la siguiente temporada, pero nadie sabía que las “Águilas”, lideradas por un tal Eusebio, habían llegado para quedarse.

  • ¡Hola! Esperamos que hayas disfrutado del artículo. Antes de que te vayas queremos recordarte que estamos preparando cosas grandes, pero necesitamos la ayuda de nuestros lectores para hacerlas realidad. Por eso, si te gusta lo que hacemos en The Line Breaker, abrimos un canal para que consideres invitarnos a un café y así ayudarnos a mantenernos en pie.
(Visited 41 times, 1 visits today)
Tags: , , , , , , ,
1996. Periodista, nací con un balón en los pies y una idea en la cabeza. Escribo sobre muchas cosas, pero sólo pienso en el deporte. Me importa el fútbol y todo lo que le rodea: estoy aquí para contarlo. También en Agencia EFE.

Related Article

The BreakerLetter

Archivos

Nuestras Redes

INSTAGRAM

Mis Marcadores