viernes, 6 septiembre, 2019
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El 7 de septiembre de 2019 quedará grabado en la memoria mancunian. Al igual que el 12 de noviembre de 1881, fecha del partido entre el Newton Heath (el futuro Manchester United), conocidos como The Heathens – los paganos, nombre que acabaría por convertirse en Red Devils, los Diablos Rojos – y el equipo originado en la iglesia de St. Marks como tabla de salvación para ex miembros de bandas y alcohólicos: el West Gorton FC, que más tarde sería el Manchester City, los cuales eran conocidos como The Saints – los santos, nombre que dio paso a The Citizens. Medio año antes, en Edimburgo, las mujeres escocesas jugaban otro partido histórico.

Desde aquellos días decimonónicos hasta la actualidad, hemos pasado por momentos como aquel taconazo que trajo remordimientos a Denis Law, los partidos con Oldfield y Mark Hughes como protagonistas, el debut de Cantona y sus goles para la remontada, Keane, Rooney, y la época dorada de los Citizens desde Balotelli – protagonista inesperado –, a Silva y Agüero derrotando a un irreconocible Manchester United.

Las protagonistas ahora serán las futbolistas de ambos equipos. Nuevas caras. Al igual que las nuevas voces que buscan su sitio en los escenarios de Manchester, donde antes sólo sonaba el melodioso tono de Rowetta junto a su inseparable Bez en el escenario de la Haçienda. Llegan nuevos tiempos a la ciudad gris, donde este sábado el cielo se teñirá de azul o rojo, como tantas otras veces. Distinto sexo, misma pasión y sentimiento.

Dos equipos enfrentados pero unidos por el cambio.
El Manchester United, en el año 2000, absorbió al club Corinthians, con sede en Broughton, una localidad del condado de Manchester. Parecía que el camino hacia un United femenino estaba cimentado, pero lo cierto es que esta aventura tan sólo duró cinco años. Quedaron los grupos del fútbol base.

 

La mediocampista Katie Zelem inició su carrera con ocho años en el equipo, aunque obligada por la ausencia de una categoría senior tuvo que debutar con su máximo rival en Inglaterra, el Liverpool. Tras un año en Italia regresó a casa para ayudar. No es la única que comenzó en los eternos contrincantes: Siobhan Chamberlain también lo hizo, o Alex Greenwood, heroína del ascenso aunque ahora lejos del equipo. Juegan en Leigh Sports Village, pero existe la esperanza de que este año podamos verlas en el Teatro de los Sueños. Casey Stoney, en su día internacional inglesa y ahora entrenadora del club, siempre ha dicho que su mayor objetivo es que el Manchester United Femenino se convierta en una referencia para toda Inglaterra.

En el banquillo rival estará Nick Cushing. No va a ser la primera vez que las futbolistas del City pisen el Etihad. En mayo de 2014 jugaron frente al Everton en la Continental Cup. Steph Houghton, su capitana, ha expresado que jamás olvidará el derbi de este sábado.

 

 

Madchester City

El Manchester City Ladies comenzó su andadura en plena ebullición de The Haçienda. En 1989 salía a la venta el EP, lanzado por Factory Records, de los Happy Mondays, del que tomaría el nombre el movimiento y que describía el desenfreno de aquella época. A casi diez años del aniversario de la muerte de Ian Curtis, quien decía que su color favorito era el azul Man City, Neil Mather pensó que otras chicas como su hija de seis años debían de tener la oportunidad de jugar para el equipo de fútbol de su ciudad.

Fue tan popular su creación que llegaron a emitir uno de sus primeros partidos en el programa infantil Wide Awake Club. Mather acudió a Bernard Halford, secretario del club, con una propuesta que continuó adelante, aunque el despegue del equipo fue en 2012. La mayor inversión de los propietarios ofrecía nuevos recursos. El club ahora cuenta con jugadoras estrella con las lionesses como Ellen White o Houghton.

No sólo Ian Curtis era un devoto Citizen, otros miembros destacados de la escena musical de la ciudad, Oasis, son fanáticos del equipo. Noel Gallagher antepone el fútbol incluso a la música, y a Liam le hemos visto hasta en el Bernabéu siguiendo la andadura de su equipo por Europa.

De Joy Division con Tony Wilson, a New Order tras la reforma; The Smiths, o Stone Roses. No fue hasta la irrupción de Rowetta junto a los Happy Mondays cuando vimos a una mujer en el escenario interpretando sus temas. En aquellos días Elkie Brooks, la Kate Bush mancunian, o Lisa Stansfield con The Blue Zone, animaban la escena femenina sin llegar a adquirir la fama de Patti Smith o Joan Jett al otro lado del océano, o de Nina Hagen en Alemania.

A día de hoy son muchos los grupos liderados por mujeres que aparecen en la ciudad. El indie rock nos ha traído a Pins – con un toque underground característico de la escena –, Mica Millar con su blues, Megan Dixon Hood (una Stevie Nicks inglesa) o el estilo endulzado de Peaness. Nadie duda que una mujer pueda enfundarse su guitarra, black eyeliner, o unas botas de fútbol para interpretar una bella pieza sobre el césped.

Pero el pasado está lleno de claroscuros, más aún que los que iluminaban las noches del Manchester industrial en el que Ian Curtis componía Shadowplay.

 

 

 

La evolución del fútbol femenino en las Islas

En 1890, en Crouch End al norte de Londres, se jugó uno de los primeros partidos entre mujeres al que acudieron cerca de diez mil personas. En las islas británicas hay documentados encuentros que se remontan a 1628. Era lo que hemos conocido como folk-football, mucho antes del sistema reglado de nuestros días, parte de las fiestas populares donde las mujeres eran un miembro más de la comunidad. Incluso cuenta la leyenda que María Estuardo, Reina de los escoceses, presenció con entusiasmo un partido disputado en 1568.

De principios del siglo XX, desde un partido en Edimburgo en mayo de 1881 – mismo año que el primer derbi masculino – hasta el 1921 la afición aumentó. De Miss Nettie J. Honeyball, que aparecía en el Daily Sketch citada como la primera futbolista femenina, a las Dick Kerr’s Ladies o las Dainty Dinah.

Aparecieron muchas formaciones en las fábricas. Ocupaban los puestos de los hombres al partir estos a la Primera Guerra Mundial, en las fábricas y en el campo de hierba. Hubo centenares de partidos, alguno de ellos contra las vecinas francesas, hasta llegar a uno de los más importantes: en un Boxing Day de 1920, Goodison Park acogió un enfrentamiento con más de 53 mil espectadores.

Poco tiempo les quedaba a las mujeres sobre el césped. Tras soportar las caricaturas y críticas de muchos periódicos, en el 1921 la Federación Inglesa abogó por prohibir el juego, excusándose en que era perjudicial para la salud y la fertilidad femeninas. Pasaron 50 años hasta que el veto fue levantado en el 1971, el año que cambió el fútbol femenino tras la realización del Mundial de México, no reconocido por la FIFA, pero que supuso un antes y un después para la disciplina.

En el 83′ apareció el primer Comité femenino y a finales de los 90′ los patrocinadores. En el 2007 el Arsenal, el equipo femenino con más trofeos – por ello Pep Guardiola, cuando le preguntaron si sería su equipo el primero en conseguir el triplete, matizó “masculino” – consiguió la Copa de la UEFA femenina. Desde aquel momento, las jóvenes inglesas pasaron de querer ser como Beckham a Kelly Smith.

Pasado el Mundial de Francia, parece que el 2019 quedará para la historia como lo quedó el 71′. No sólo por la cita en tierras galas: hemos vivido los récords históricos de San Mamés, el Metropolitano y el Juventus Stadium, y este fin de semana tanto el Etihad como un templo del fútbol inglés como es Stamford Bridge, para el duelo entre el Chelsea de Emma Hayes y el Tottenham, van a abrir sus puertas al fútbol femenino.

De aquel primer amistoso en Boundary Park a finales de los 80′ en Gran Manchester a ver el Etihad abierto para las Citizens y Red Devils, como decía Bob Dylan guitarra en mano y con la harmónica cerca de los labios: The Times They Are a-Changin.

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Maria Valentina Vega
Traductora, redactora y entrenadora de fútbol Nivel 1

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