sábado, 8 junio, 2019
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Un equipo letal, implacable y con un dinamismo que no se veía desde el primer año de Tuchel. Esa es la imagen que presenta el Borussia Dortmund desde que el suizo Lucien Favre se hiciera con las riendas del vestuario.

Su confianza crece proporcional a su dominio de la plantilla y los resultados dan fe de que el equipo se está convirtiendo en una máquina muy bien aceitada. El secreto de este renacimiento está en las gemas del club -tal vez primas lejanas de las gemas del infinito:jugadores con conciencia y una función propias, todos necesarios para el suizo en su búsqueda de la trascendencia. Las gemas del Dortmund son cinco –con una faltante-, y es su explotación lo que le ha permitido a Favre colocarse a la cabeza de Alemania.

Cuando en mayo de este año fue nombrado entrenador del BVB, Favre sabía que compartiría el destino de Thanos: debería buscar y hacer que respondiesen a sí varias gemas que podrían ser claves en su paso por el club. Por suerte para él, todas estaban ya en el vestuario del Signal Iduna Park, y solo debía diferenciarlas, hacerlas para sí en su Guantelete y comenzar a trabajarlas. Esto es lo que puso en práctica desde el 20 de agosto, cuando el equipo ganó (1-2) frente al Greuther Fürth por la primera ronda de la Pokal. Desde esa fecha se ha mantenido imbatible en todas las competencias (cinco victorias y dos empates por Bundesliga, y dos triunfos por Liga de Campeones).

Cada una de esas gemas tiene un poder particular y todas juntas le darían a Favre un poderío de plantilla inigualable, que no hallaría contrincante ni siquiera en las más altas y exclusivas esferas de Europa.

Por ahora, solo está en la primera fase de trabajarlas a todas y cada una, a través de un sistema convencional como el 4-3-3, pero la ausencia de una de las gemas le resulta perjudicial, sobre todo por las características de ésta. Cuando dé con esa restante y logre compenetrarlas junto a las demás, el Dortmund volverá y tal vez hasta superará sus registros de 2012 y 2013. Por ahora solo cuenta, como ya dijimos anteriormente, con cinco de esas gemas, las cuales se describirán a continuación:

Gema del Espacio: en manos de Axel Witsel. El jugador belga llegó como uno de los principales fichajes este año para hacerse dueño de la contención en el medio. A pesar de que se ha ubicado como pivote, durante los partidos acaba siendo un jugador que cubre cualquier sector de la media cancha, sin ninguna exaltación o sufrimiento. Su capacidad de leer los espacios para detener los avances de los contrarios es fundamental en el esquema de Favre, razón por la que ha sido titular en los diez partidos de la temporada, con dos goles anotados.

Puede transportarse o aparecer con un flash en zonas de la cancha donde no es esperado, sea para retener o trabar, o para contribuir en alguna jugada de ataque. El belga, además, ha usado esa habilidad para viajar de un lado del mundo a otro, comenzando por su natal Bélgica y dando sucesivos saltos a Lisboa, San Petersburgo, Tianjin y ahora a Dortmund.

Gema de la mente: bajo posesión de Marco Reus desde hace varios años. El diamante en bruto del fútbol alemán es uno de los jugadores más talentosos y creativos de la Bundesliga. Capaz de entender lo que necesita el partido en momentos puntuales, puede dar tanto un pase mortal para acabar con el rival, como retrasar y controlar el balón para esconderlo del enemigo.

Es el hombre que lee el funcionamiento contrario, y que, por ende, puede controlarlo y hasta supeditarlo a lo que decida hacer con el balón: si quiere atacar, sabe distribuir el equipo para replegar al rival, y si lo retrasa para que los adversarios salgan del fondo, es capaz luego de soltar un pase al vacío. Desde la jornada cinco de la Bundesliga se hizo inamovible de la zona de creación –antes estaba en un extremo-, y gracias a su ubicación en una zona con tantas posibilidades ha logrado anotar seis goles y repartir seis asistencias. Por ahora está lesionado, pero es esa capacidad de entendimiento la que le ha permitido ser el hombre clave de este equipo.

Gema de la Realidad: descubierta en el joven Jadon Sancho, inglés de ascendencia trinitense que apenas tiene 18 años. Sancho se desempeña como extremo izquierdo, aunque también ha jugado en la banda contraria, y es el jugador más rápido y con mayor agilidad en los pies de toda la plantilla, algo notorio sobre todo con el balón en movimiento. Se mueve como una flecha, desafiando al ojo humano que lo percibe, y su técnica resulta difícil de descifrar.

Puede engañar a la vista de sus rivales, quienes no sabrán cómo hacerle frente, o se verán rebasados al segundo de haberlo intentado. Por su banda resulta letal, y siempre tiene en la mira a algún compañero mejor ubicado solo para finiquitar una jugada. Es por ello que lleva ocho asistencias y un solo gol en los diez partidos en que ha visto acción.

Gema del Poder: poseída por Paco Alcácer, delantero que también llegó al Borussia este mercado. A pesar de que el español no ha tenido casi minutos, es indudable que cuando está en la cancha le añade un poderío inmenso al Dortmund en ataque. No solo aumenta su fuerza colectiva, sino que le permite al equipo canalizar a través de él todas sus energías y sus esfuerzos de cara al gol. Por ello ha anotado siete goles en los cuatro partidos en que ha visto acción por todas las competencias (uno solo como titular en la Liga de Campeones).

Con menos de 180 minutos disputados -pero su registro goleador tan elevado- Alcácer resulta ser la principal arma punitiva que tiene el Dortmund, y Favre se ha dado cuenta de esto. Por ello sabe los momentos en que necesita darle participación, a modo de aprovecharlo lo máximo posible. Con un delantero así es mucho más fácil concluir jugadas.

-Y la Gema del Tiempo: la última presente en la plantilla del equipo, y la única gema poseída por dos jugadores: el estadounidense Christian Pulisic y el danés Jacob Bruun Larsen. Ambos son las armas que tiene Favre para cambiar los ritmos y tiempos del partido, si así lo dispone desde el banquillo. Son los hombres desequilibrantes por los costados que ingresan cuando hay que acelerar y hacer daño al rival.

La velocidad y técnica hacen de ambos extremos un dúo mortífero para cualquier defensa; un dúo que bajo la manga del suizo tiene una función específica, y es subordinar el tiempo a sus pies. No obstante ser similar el registro de ambos, por ahora sus números no reflejan esa sagacidad: Larsen lleva tres goles y dos asistencias en cinco partidos, mientras que Pulisic tiene dos goles y una asistencia en seis encuentros.

La gema faltante en este Guantelete de Favre es la codiciada Gema del Alma, aquella que tiene vida por sí misma, que puede controlar a las demás almas y que representa el espíritu del equipo. Aunque extraviada, se sospecha que puede estar contenida por un canterano del Dortmund, un jugador que conoce bien el espíritu y el alma del equipo: Mario Gotze.

Gotze se formó en las estructuras del club, conoce bien su filosofía, y ya tuvo su despertar futbolístico aquí, pero se alejó de la institución y dejó que se diluyera la esencia que el club había dejado en él. Ahora que volvió le ha sido imposible recuperarla, pero si Favre logra revitalizarlo y engancharlo, podrá extraer de él esa gema, y darle la capacidad de ser el líder y el intérprete de su idea en la cancha. Sólo así podrá contar de nuevo con un jugador capaz de influir anímica y futbolísticamente en los demás, pero deberá hallarlo primero.

Los cinco jugadores poseedores de las gemas han anotado 21 goles de los 29 que registra el club en la presente temporada, contando los diez partidos jugados por todas las competencias.

Esas son las gemas del Dortmund, las que ha recolectado ya Favre en su Guantelete. Gracias a ellas ha podido construir un equipo bien engranado y con su funcionamiento muy bien definido en el dinamismo, las transiciones y los toques rápidos pero ofensivos. La locomotora amarilla marcha a todo vapor con el combustible proveniente de las gemas, y por ahora solo se ve la fase inicial de este proyecto.

Extraer las gemas y aprovecharlas es algo que supo hacer Thanos, y es lo que está tratando de emular Lucien Favre. En su búsqueda por ahora resta todavía una gema, la última que le proporcione un espíritu de equipo insaciable e invencible. A medida que avance su accionar, el equipo se irá haciendo más fuerte naturalmente, pero de conseguir el poder de esta pequeña piedra, tendrá todo sobre la mesa para convertirse en un equipo invencible.

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Anderson Ayala
20. Venezolano, amante del cine, oxigenado por la música. Diagramo por vocación y escribo por un vínculo con el fútbol.

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