miércoles, 22 septiembre, 2021
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En medio del desconcierto provocado por la pandemia que aún sufrimos, la temporada 2020 de Fórmula 1 pendía de un hilo. Una vez llegados a Melbourne, sede del primer Gran Premio del año, positivos dentro de los trabajadores de varios equipos obligó a cancelar la carrera en Albert Park. Con toda la ola de contagios expandiéndose exponencialmente por todos los lugares del mundo, se pospuso la idea de arrancar la competición y se esperó hasta que la situación se estabilizase y se pudiera correr en los lugares con menos incidencia del virus.

En esta tesitura, se decidió comenzar el día 5 de julio. Por primera vez se iniciaba el Mundial en Austria, siendo el más tardío de todos y con la confirmación oficial de tan sólo ocho carreras. Parecía imposible que con este percal se estuviese gestando la mejor temporada de, al menos, la era híbrida. Según se fue normalizando y controlando la alerta pandémica se pudieron concertar 17 Grandes Premios, con muchas ausencias, varios retornos y otros inéditos.

Australia, Vietnam, China, Países Bajos, el histórico Mónaco, Azerbaiyán, Canadá, Francia, Singapur, Japón, EEUU, México y Brasil no pudieron formar parte del “Gran Circo”, siendo especialmente duro para Vietnam: era su estreno en la categoría y ya se ha confirmado que en 2021 no estarán en el calendario. Para completar las fechas, se recurrió a los retornos Nürburgring, Imola y Turquía; el estreno de Mugello, Portimao (Portugal) y el circuito exterior de Bahréin y la repetición de Austria y Gran Bretaña renombradas en la segunda carrera como GP de Estiria y GP del 70º Aniversario, respectivamente.

Pese a todas las dudas que se cernían sobre el desarrollo de la categoría reina del automovilismo en este año tan atípico, había una certeza absoluta: Mercedes volvería a dominar con mano dura. 15 de 17 poles y 13 de 17 carreras llevaron el color negro de la escudería alemana como emblema. Como también era de esperar, Lewis Hamilton se alzó con el título de pilotos de una forma abrumadora, aventajando en 124 puntos a su compañero de equipo Valtteri Bottas y logrando así su séptimo galardón, igualando en la cima a Michael Schumacher. El propio Hamilton dio pie a especulaciones sobre si el mérito de sus logros recaía en sus manos o era el coche quien únicamente marcaba las diferencias. Cuando contrajo la Covid-19 en la penúltima carrera, el GP de Sakhir, el piloto de Williams George Russell fue el encargado de suplir su baja, y tras dar una exhibición de pilotaje volvió a abrir el debate de cuan meritorios son los mundiales del británico.

Aunque el dominio fuese de Mercedes en términos generales, eso no privó en absoluto el espectáculo. Un Bottas muy desacertado dejó que Max Verstappen, eterno aspirante al título, asomase la cabeza de vez en cuando y fuese el único capaz de inquietar a los de Toto Wolff. Además, la multitud de carreras locas nos dejó hasta 13 pilotos distintos ocupando puestos de podio. Incluso Pierre Gasly y Sergio Pérez fueron capaces de aprovechar las situaciones poco comunes en Monza y Sakhir respectivamente, para lograr su primera victoria de su carrera. Una temporada loca que acalló las voces de quienes creen que por saber quien va a ganar (a priori) la carrera ya pierde todo el interés.

 

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Aun siendo un magnífico año, también hubo grandes decepciones. Empezando por el ya mencionado Bottas, que demostró no estar a la altura de su compañero, y siguiendo con el tetracampeón del mundo Sebastian Vettel. El alemán, reflejo de la propia Scuderia Ferrari, no fue capaz a demostrar aquello que se le presupone que sabe hacer. Con un coche muy poco manejable, doblegado por escuderías inferiores como Alpha Tauri y sin entrar en puntos en muchas carreras, Vettel no logró ni acercarse a su compañero Leclerc, que sí supo sacar partido de ese mismo coche. Alex Albon tampoco pudo hacer sombra a Max Verstappen y a consecuencia de ello perdió su asiento para la temporada de 2021. Además, en un acto de decepción y tristeza a partes iguales, la histórica escudería Williams se quedó sin puntuar por primera vez en toda su vida en la F1.

Tampoco estuvo exenta de polémica la competición, tanto en el ámbito deportivo como en el social. En lo que atañe directamente al deporte, Renault bombardeó a denuncias a Racing Point pues consideraban que el monoplaza era ilegal al tener piezas idénticas al Mercedes del año anterior. También se sumaron Ferrari, Williams y McLaren a la guerra contra el equipo “rosa”, y todo se resolvió con la pérdida de 15 puntos en el Mundial de Constructores y una sanción económica de 400.000 euros. La sanción en firme se debió a que Racing Point montó unos conductos de freno traseros diseñados por Mercedes, algo prohibido desde 2020 por la FIA. A la postre, esta sanción haría que Racing Point perdiese su tercer lugar en la clasificación en detrimento de McLaren.

En lo social, Lewis Hamilton fue el inspirador de homenajear activamente a George Floyd con el ya famoso movimiento “Black Lives Matter. El británico logró convencer a la organización para realizar una pequeña ceremonia por la causa antes de cada carrera, donde cada piloto debería llevar una camiseta con el lema “End Racism” y trató de que todos los pilotos se arrodillasen puño en alto. Esto fue algo mal visto por aficionados y algunos pilotos, pues lo veían como una imposición y creían que cada uno puede expresar su lucha contra el racismo de la forma que le parezca más conveniente. Así fue como muchos de ellos renunciaron a arrodillarse, dividiendo la parrilla entre quienes lo hacían y quienes no.

 

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Por si fuera poco, quedó también demostrado la seguridad de los coches hoy día. El grave accidente de Romain Grosjean nos dejó a todos impactados en primer momento, más aún cuando veíamos la bola de fuego que se estaba creando y que tardaba en salir del coche. 27 segundos estuvo bajo el calor de las llamas pero pudo salir por su propio pie. Una vez todo se apagó pudimos apreciar como el impacto podría haber sido mortal de no haber sido por el Halo, esa plataforma que rodea el cockpit y que ahora nos preguntamos cuantas vidas más podría haber salvado si se hubiese instaurado con anterioridad. Afortunadamente, Romain salió del envite con poco más que quemaduras.

Para la nueva temporada, a la que le quedan algo menos de tres meses para empezar, se le pueden pedir varias cosas. Igualar al 2020 en espectáculo será muy complicado, pero los protagonistas invitan a la esperanza. Uno de los pilotos más talentosos de la historia como lo es Fernando Alonso vuelve a la categoría reina después de despuntar en todo lo que compitió, Mick Schumacher tratará de comenzar un legado similar al de su padre, Vettel querrá encontrar mejores sensaciones en Aston Martin, Carlos Sainz intentará mantener su nivel y devolver a Ferrari al lugar que merece… Y todo esto mientras aún no se sabe si Nikita Mazepin se sentará finalmente en su Haas tras sus continuas polémicas y la campaña social de odio vertida sobre él. Además, será el año récord en cuanto a Grandes Premios, con nada más y nada menos que 23. Aunque la dominancia de Mercedes no parece que vaya a ser discutida aún, nos lo pasaremos bien como en este extraño año.

 

 

 

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2001. Iba para geógrafo, luego para político y me tuve que conformar con el fútbol. Amante del fútbol exótico y que trasciende más allá de dar patadas a un balón.

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