martes, 19 enero, 2021
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El 2020 ha sido un año inusual en el mundo. En medio de una pandemia, el ámbito deportivo se ha visto afectado y vemos equipos que tienen problemas para mantenerse, sin un futuro seguro. Por eso resulta por demás notable que haya ciertos equipos que, contrario a lo que parece, tuvieron un año exitoso. En este caso, el éxito llega como el punto máximo de 25 años de trabajo bien hecho.

Los Exeter Chiefs consiguieron este año ganar por segunda vez la Premiership, la máxima competencia del rugby inglés, y además lograron levantar por primera vez la Champions Cup, la copa europea de clubes, un éxito impensado para un club que hace 25 años deambulaba por las ligas regionales y las divisiones inferiores de Inglaterra. Los “Jefes” fueron fundados en 1871, y tienen el honor de haber sido el primer rival de los All Blacks en territorio europeo; de hecho, los neozelandeses obtuvieron su famoso mote después de ese particular partido.

A finales de los ´80 e inicios de los ´90, ya instalados en la tercera división del rugby inglés, el equipo se mantuvo por la parte media de la tabla evitando el descenso en varias ocasiones, algo que llegaría finalmente en la temporada 94-95. El viaje por la cuarta división duró solamente un año y, tras ser campeones, regresarían a la tercera categoría. Durante este año también lograron llegar a cuartos de final de la copa anglo-galesa, un torneo que se jugaba con equipos galeses e ingleses de todas las categorías. Vale la pena remarcar, el equipo estaba en cuarta división en 1995, esto para entender la magnitud de lo que vendría a continuación.

Después del ascenso a tercera, le siguió un inesperado ascenso a la segunda categoría, y en tres años pasaron de descender una división a ascender dos. Los de Exeter se convirtieron en un equipo regular en la Premiership 2 de ese entonces, un torneo que posteriormente pasaría a llamarse National Division 1. 

Los diez años de los Chiefs en la segunda división no estuvieron alejados de los éxitos, ya que con dos subcampeonatos de liga -sin ascenso (el único que asciende es el campeón)-, así como cuatro subcampeonatos del National Trophy, la copa donde participan los 118 clubes del sistema del rugby ingles de la segunda división hacia abajo, se las arreglaron para llevar trofeos a sus vitrinas.

Ya en la temporada 2009-2010, aquel curso supuso un cambio radical para instalarse en los primeros puestos. Después de terminar segundos en la tabla con 88 puntos, lograron levantar el trofeo de campeón de liga venciendo primero a los Bedford Blues, en la semifinal al Nottingham y en la final al histórico Bristol para conseguir su primer ascenso a la Premiership.

Para la 2010-2011, ya en la máxima categoría, si bien el reto de la primera división era grande, se le agregaba el primer reto europeo, jugar la Challenge Cup, la segunda competencia europea. Los Chiefs habían llegado hasta ahí debido a que el equipo recién ascendido a la primera categoría también clasifica a Europa, una regla extraña pero interesante. En esa primera temporada, con un paso regular, lograron mantenerse en la categoría con un cómodo margen al quedar octavos, mientras que en Europa hicieron una campaña bastante aceptable, y aunque no lograron avanzar la primera fase, un segundo lugar de grupo demostraba que podían competir a nivel continental.

Durante los siguientes años, los de Exeter deambularon por la media tabla y por las copas europeas; en este tiempo llegaron jugadores de mayor nivel, buenos entrenadores, y todo esto empezaba a conformar un grupo sólido, creado desde las principales necesidades del club, principalmente la permanencia. El siguiente objetivo de a poco se estaba cumpliendo: ser un equipo asentado en la Premiership, alejándose de problemas de descenso y empezando a tocar los primeros puestos. Durante este tiempo los éxitos fueron un título de la copa anglo-galesa y una campaña hasta semifinales de la Challenge Cup, al caer en la instancia previa a la final con Gloucester, equipo que resultaría campeón posteriormente. Los cimientos habían sido puestos y lo mejor estaba por venir.

 

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La temporada 2015-2016 fue el primer gran año, consolidándose como un equipo top en Inglaterra, dirigidos por Rob Baxter y liderados en cancha por Jack Nowell, Henry Slade, Luke Cowan-Dickie, Geoff Parling y Don Armand, lograron el segundo lugar en la tabla general, por debajo de Saracens. En la final de esa temporada caerían ante los mismos londinenses que eran, por mucho, el mejor cuadro de Inglaterra y de Europa en esa temporada.

Esa campaña en Europa fueron líderes de su grupo de la Champions Cup, en una zona increíblemente pareja en la cual entre los cuatro equipos hubo un triple empate en puntos. En los cuartos de final la aventura acabó al perder 25-24 con London Wasp. Al año siguiente, la buena forma de la temporada anterior se mantuvo, la misma base de jugadores no sufrió muchos cambios y esto desembocó en la llegada a la final de la liga local por segundo año consecutivo, teniendo revancha en semifinales ante Saracens y después en la final, donde vencieron a London Wasp en tiempo extra para lograr su primer campeonato del rugby inglés.

Los dos años subsecuentes estuvieron marcados por una situación particular, la llegada del wing argentino Santiago Cordero, que tres años antes se había mostrado al mundo en el Mundial y que llegaba de jugar las primeras temporadas de Jaguares en el Super Rugby. Cordero llegó y explotó en el equipo y en la liga, tanto que en el 2019 fue nominado a jugador del año de la World Rugby. Además, se le sumó otro título de la copa anglo-galesa y dos subcampeonatos más de la primera división.

En la temporada que acaba de terminar, Exeter consiguió un doblete histórico, y lo hizo en un contexto complejo de pandemia y crisis del deporte a nivel mundial, y sin su público en los estadios. La final de la Copa de Europa ante Racing 92 de Francia fue la consagración, un emocionante 31-27 para lograr el primer título europeo. Incorporaciones como las estrellas escocesas Stuart Hogg, Jonny Gray, Jacques Vermuelen, y una temporada impresionante del apertura Joe Simmonds redondearon el doblete una semana después al ganar la liga inglesa venciendo a un viejo rival, nuevamente London Wasp, un conocido en instancias definitorias.

La era de Exeter Chiefs apenas inicia, la recolección de los frutos del trabajo, proyecto, planificación y continuidad ha empezado, y tal vez veamos algo que hace rato no pasaba, un dominio a mediano-largo plazo. Probablemente estemos ante el próximo dominador del rugby europeo durante algunas temporadas en este deporte tan cíclico y acostumbrado a un liderazgo compartido a lo largo de los años.

Los Chiefs son, como su nombre lo dice, los jefes del rugby en Inglaterra y en Europa. Eso, para un equipo que estaba hace 25 años en cuarta división, es algo histórico, impensado y digno de contar.

 

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