jueves, 21 noviembre, 2019
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Aunque Gerard Nus solo tiene 34 años, posee una experiencia tremenda. Su hoja de vida es extensa. Estuvo como ayudante de Rafa Benítez en Liverpool. Pasó por Corea del Sur, la Championship inglesa y Australia. Con Avram Grant y la selección ghanesa fue subcampeón de África, hasta volver a España, con un corto pero interesante paso por la franquicia de Rayo Vallecano, y en EEUU, con el OKC Rayo.

De él, destacan su preparación, el conocimiento del fútbol internacional y su última escala, en la liga kazaja. Ingredientes para una buena charla.

 

 

¿Qué le motivó, en un momento dado, a dar el paso para dirigir en Kazajistán?

La idea de entrenar responde a la motivación clara y determinada de ser director técnico sin limitar el país donde pueda darse la oportunidad, en este caso Kazajstán. El Irtysh Pavlodar era un equipo que estaba clasificado para la Europa League de la temporada siguiente, lo que lo hacía un equipo interesante desde el punto de vista deportivo. También estamos hablando de un equipo de una Primera División europea, lo que le daba un cierto prestigio. Esos fueron los motivos que me hicieron aceptar esta oferta de trabajo y rescindir mi contrato con Rayo Vallecano, donde ejercía funciones en la secretaría técnica.

 

¿Qué tal la experiencia, de forma global, al lado de Avram Grant en la selección ghanesa?

La experiencia ghanesa fue espectacular en muchos sentidos. Muy interesante. Por un lado conocer más directamente lo que es el fútbol en el continente africano, no sólo en lo deportivo sino en lo social. Toda la magia, el color, todo esa pasión que lleva a que se paralice un país entero. Todo esto es necesario para ver y entender lo que rodea los partidos de clasificación para la Copa África, donde tuvimos la suerte de participar en dos ediciones.

Para resaltar, el torneo que se hizo en Guinea Ecuatorial, en 2015, donde quedamos finalistas en aquella loca tanda de penales. Estuvimos tan cerca de ser campeones de África y esa experiencia fue de las mejores que he tenido sin duda. El nivel competitivo y de los futbolistas es admirable y por ello vemos cada día más jugadores africanos en las ligas de mayor nivel, donde la presencia de estos es muy fuerte en muchos de esos equipos.

 

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A pesar de juventud, posee experiencia en varios países. ¿Alguna anécdota para contar?

Sí, es verdad. Considero una suerte haber estado y viajado por varios países. El fútbol es el mismo deporte pero existen muchas diferencias, como la gente vive esa pasión. Ese traslado emocional que no se vive igual en África que en Europa, como no es lo mismo Inglaterra que España. Hay muchos matices, los cuales necesitarían un análisis más profundo, probablemente de horas y horas de charla. Al final, hay muchas anécdotas y resaltar una por sobre todas se hace difícil. Intentamos quedarnos con todas las positivas, con lo más alegre y con lo que tenemos que irnos a la cama (risas). Aprendiendo de todas esas circunstancias, de todas esas vivencias para el proyecto deportivo y que se note que hemos pasado por sitios donde hemos aprendido mucho, para que el equipo o selección donde trabajemos en un futuro se aproveche de todo ello de forma positiva.

 

En un momento dado, en Corea del Sur, su libro genera mucho interés ¿Cómo fue esa vivencia?

En Corea del Sur trabajé como asistente de un equipo que en ese momento disputaba la Primera División, Chunnam Dragons. Una vez que terminé allá y me volví a España fue que se publicó el libro en idioma coreano -ya la versión en español había sido publicada-. Es un libro donde se habla y se analiza mucho sobre lo que es el calentamiento en el fútbol, enfocado en todas sus fases, ya sea en los partidos o en la etapa previa a los mismos y sesiones de entrenamiento prácticamente diarias en la vida de cualquier deportista. Fue una experiencia interesante, donde al final pones muchos conocimientos y dedicas muchas horas de análisis, nivel metodológico y de valoración de experiencias propias y de consideraciones realizadas por otros técnicos y profesionales del fútbol.

 

Usted trabajó con Rafa Benítez en Inglaterra, ¿como describiría al DT español?

Rafa es conocido en todo el mundo como uno de los entrenadores más metódicos, tiene mucha capacidad de trabajo y un bagaje espectacular a sus espaldas, con multitud de clubes y vivencias. Muy analista y con mucha atención al detalle, quiere tener toda la información disponible relacionada a su equipo. Quiere tener a profesionales que estén todo el rato activos, buscando la perfección y la mejora constante. Me parece que es un técnico de los primeros que salió de España, específicamente al fútbol inglés. Con Liverpool hizo un trabajo excepcional, ganando la Champions. En fin, es una persona a la que le debo muchísimo, contando conmigo en su staff del primer equipo.

 

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Hay una gran cantidad de técnicos jóvenes españoles trabajando en distintas partes del mundo y La Liga ha impulsado un programa en ese sentido, que le parecen este tipo de iniciativas?

Al final, la metodología y los resultados de la selección española, además de equipos como Real Madrid, Barcelona, Atlético o Sevilla y sus participaciones en Europa, hace que el fútbol español esté bien visto y que los métodos mostrados den resultados, por lo que sus técnicos están valorados y tienen oportunidades de trabajo en otros países. Creo que eso habla por sí solo. Hay un nivel alto en cuanto a técnicos, con muchos de ellos desarrollando trabajos muy prestigiosos en diferentes partes del mundo.

 

¿Podría describir como le gusta que jueguen sus equipos?

Particularmente creo que cuando un entrenador llega a un proyecto tiene que darse cuenta primero de todo lo que está sucediendo. Luego de ese análisis uno debe buscar el modo de sacarle rendimiento a nivel colectivo y a nivel individual. Es decir, hacer que el equipo compita y consiga resultados positivos, que sus jugadores mejoren el nivel y sean mejores después de su paso por este club. A veces estos dos enfoques no son compartidos por todos los entrenadores, no hacen lo suficiente para que esto suceda y solo se enfocan en uno de los dos, sobre todo en el colectivo. Creo que eso es un error, que no se debe obviar una parte para beneficiar a la otra. Para ello todos tenemos nuestros gustos y preferencias personales.

Particularmente me gustan los equipos asociativos, con dominio del balón, con una predisposición proactiva en todo momento. Básicamente que apueste por un fútbol de ataque, valiente y que no se quede expectante. Un equipo trabajado y que busque recuperar el balón lo antes posible. Qué sepa lo que quiere y que busque soluciones en distintos momentos del partido, dependiendo del resultado, del tiempo y que sepa adaptarse a las necesidades en todo momento.

 

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¿Qué clubes o selecciones han llamado su atención recientemente?

Tienes selecciones muy interesantes. Recientemente está Bélgica, que ha producido jugadores muy interesantes, jóvenes y jugando la mayoría en ligas muy competitivas, apostando por un entrenador español -Roberto Martínez- y que hizo un gran trabajo en el pasado Mundial. Luego tienes a Uruguay que, a pesar de ser un país con una población muy pequeña en relación a otros países cercanos como Brasil y Argentina, tiene jugadores que siempre compiten y tienen un ADN competitivo. Hay una gran cantidad de equipos que merecen respeto, no sólo por lo que han hecho de forma puntual sino por la línea o el trabajo que tienen como base. Evidentemente España merece estar ahí también.

 

¿Qué opinión le genera el tema Moreno-Luis Enrique-Selección?

En el caso de la selección española desconozco los detalles. Desde fuera te puedo decir que a los entrenadores no nos suele gustar que hayan estos cambios, que no creo que sean buenos para el fútbol debido a lo ajustado o cercano de los mismos a los períodos competitivos, como pasó en el reciente Mundial de Rusia. Ese cambio de entrenador a dos días de empezar el torneo para nada ayuda, eso no es nada deseado para nadie. Como te he dicho, desconozco las causas y motivos que llevó a los responsables a tomar esta decisión. Evidentemente hay que respetarlas, ya que por algo están estas personas al cargo y al final uno hace lo que considera mejor para el éxito. Sin embargo, dicho de un modo más rotundo, es imposible que un grupo consiga resultados cuando hay tantos movimientos de técnicos de un día para otro. Hay que asegurar muy bien las decisiones y luego darle confianza a los proyectos durante un período más largo, con mucha más continuidad. Cambiar constantemente no es sano y no es bueno.

 

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Juan Zavala
Venezolano del 96. Literatura, geopolítica y deportes. Contando aquellas historias que tanto nos apasionan desde otro punto de vista.

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