miércoles, 30 septiembre, 2020
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Resulta que en una pequeña ciudad, situada justo en la frontera franco-suiza, hubo un momento de júbilo deportivo. No es una historia de esas que vemos a diario, sino algo que, en cierta forma, nos obliga a identificarnos con ellos. Claro está, las cosas hay que contarlas desde un principio para entenderlas del todo. Esta es la historia del Évian Thonon Gaillard.

Las fusiones han sido parte clave de una institución cuyo pasado se encuentra en el FC Gaillard, fundado en 1924. Este tuvo una unión con el Ville-la-Grand en 2003, formando el Football Croix-de-Savoie 74. La suerte y los resultados no lo terminaban de acompañar, incluso con una amenaza de descenso administrativo por deudas, aunque todo eso iba a cambiar con la llegada de Évian. La marca de agua mineral más famosa en Europa tiene su origen en esa región de los Alpes franceses desde que el manantial de la familia Cachat se hiciera famoso tras la visita del conde Jean-Charles de Laizer en 1789, que buscaba una cura para sus problemas renales. Parecía haber luz al final del túnel para un camino tan convulso.

En 2007, el Olympique Thonon Chablais realizó la fusión definitiva con el Croix-de-Savoie 74. Franck Ribaud, presidente de Grupo Danone (emparentado corporativamente con la marca de agua mineral), fue nombrado presidente honorario del club, cambio de nombre incluido. La idea era homenajear a Évian y las dos ciudades que albergaron al equipo a lo largo de su historia y que ahora, sorprendentemente, los tenía en Tercera y con una sólida base económica, clave para mantener el proyecto original de potenciar la cantera, para buscar la sorpresa.

Tras el ascenso del club a Ligue 2 hubo interés en trasladar la sede a Ginebra (Suiza) tras el anuncio de las autoridades galas de que el Estadio Joseph-Moynat, entonces casa del club, no cumplía los requerimientos mínimos para albergar partidos de la categoría. Sucede que Thonon-les-Bains, la pequeña comuna de la Alta Saboya donde estaban asentados, queda a poca distancia de la frontera con el país helvético, aunque finalmente se optó por mudar al equipo a la vecina Annecy.

En Segunda fueron un equipo sumamente contundente, logrando el campeonato tras conseguir 81 puntos, aunque ya en Coupe de France habían dejado muestras de su valía. De la mano de Bernard Casoni eliminaron al histórico Olympique de Marsella, vigente campeón francés, y cayeron dignamente ante PSG (3-1) en ronda de 16. Todo un hito para el equipo con tercer menor presupuesto de la categoría.

Comenzaba el sueño en Primera con la base del equipo ascensor y algunas caras nuevas, resaltando los fichajes del mundialista danés Christian Poulsen, Sidney Govou -49 veces internacional y que venía del fútbol griego- y el veterano Jérôme Leroy. Una horrible primera vuelta fue reconducida a tiempo para llegar a un más que razonable noveno puesto, aunque la siguiente temporada lograrían salvarse apenas por dos puntos. Su idilio con la Copa continuaba con un inesperado pase a la final del torneo, donde el Bordeaux los derrotaría 3-2. 

Es interesante repasar ese ascenso que llevó a un equipo desahuciado a Primera en pocos años y, aparte del contundente apoyo dirigencial, también mencionar los nombres propios que tenía como socios, caso Zinedine Zidane, Bixente Lizarazu y Alain Boghossian. Incluso el ex lateral de Girondins y Bayern Munich se vio involucrado en una apuesta que lo tuvo recorriendo un hotel con un cartel con las siglas ETGFC cubriendo sus partes íntimas.

No todo es color de rosa

Aunque, como dicen, no todo es ‘color de rosa‘. Esta frase, en esta historia, cobra otro sentido. Contar que el equipo era conocido antes de todo este trayecto por su peculiar camiseta rosa, color que también cubre el fondo de las botellas de agua Évian. Poco duró la alegría y el proyecto terminó disolviéndose en 2016, año en el que bajó a Ligue 2 deportivamente y a Cuarta División en las oficinas debido a un proceso de bancarrota.

Como casi siempre en estos casos, la llama no se extinguió del todo, y algunos meses después el interés renacía con algunas fusiones para no perder la costumbre. Entonces aparece en escena Thonon Évian Grand Genève FC. El agua parece volver poco a poco a su cauce, resurgiendo en las llamadas Ligas Regionales, donde un par de ascensos consecutivos le tendrán compitiendo en el Championnat Nacional 3 (Quinta División) la próxima temporada. ETGFC hizo vibrar a un público ávido de triunfos, cercanos a una línea que separa dos países y dos formas de ver el fútbol. Ahí, en medio de las montañas, alcanzaron la gloria por un ratito. C’est Haute Savoie.

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Juan Zavala
Venezolano del 96. Literatura, geopolítica y deportes. Contando aquellas historias que tanto nos apasionan desde otro punto de vista.

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