viernes, 1 noviembre, 2019
Banner Top

Del segundo no se acuerda nadie” es una frase muy común en el mundo deportivo, pregonada especialmente por los seguidores del pragmatismo. Ya sea en fútbol, tenis, rugby o cualquier otra disciplina, a nadie le gusta perder. Y menos una final porque, aunque se trate de un equipo memorable como la selección holandesa de fútbol de 1974, el sabor amargo de haber estado a un partido de la gloria no se digiere fácil.

Y si nos centramos en el rugby, Francia es el seleccionado que más veces se quedó con las ganas de poner las manos sobre el trofeo Webb Ellis y levantarlo por el aire. En total fueron tres las ocasiones en las que los galos cayeron en la final de una Copa del Mundo y, hasta la actualidad, todavía no pudieron superar esa instancia y coronarse como campeones.

Sus verdugos siempre fueron las potencias del hemisferio sur: Nueva Zelanda por duplicado (1987 y 2011) y Australia (1999) les impidieron bañarse en champagne en el vestuario y sumarse al selecto grupo de ganadores de un Mundial.

 

 

Nueva Zelanda 1987

La primera Copa del Mundo se presentaba como una oportunidad para medir de forma oficial el poderío de las selecciones del hemisferio norte contra el de las del hemisferio sur. La sede elegida fue Nueva Zelanda, la segunda casa del rugby pero, al mismo tiempo, la más dominante de la historia.

Francia llegaba como dominadora absoluta de la escena europea con los títulos del entonces Cinco Naciones que había logrado en 1986, compartido con Escocia, y 1987, que volvería a repetir en los dos años siguientes. Su poderío radicaba en el juego desplegado y el scrum bajo las figuras de Daniel Dubroca por el lado de los forwards y Philippe Sella por el lado de los backs.

Al igual que en el Seis Naciones del año anterior, Francia y Escocia quedaron igualados en unidades en la cima del grupo D al término de la primera fase aunque, por diferencia de puntos anotados, los galos clasificaron en la primera posición. Esto los emparejó con Fiji, un rival, sobre el papel, accesible al cual derrotaron sin complicaciones por 31 a 16. En semifinales esperaba Australia, que había despachado a Irlanda y que iba a exigir mucho más que los fijianos. Los europeos demostraron estar a la altura de la prueba y se impusieron 30 a 24 para acceder a la final para verse las caras con Nueva Zelanda.

El partido no solo era especial por tratarse de los All Blacks, sino también por un episodio que ocurrió en una serie de amistosos en la temporada anterior. Los hombres de negro vapulearon a Francia en Toulouse por 19 a 7 y, a modo de revancha, en el siguiente encuentro los franceses jugaron el rugby más sucio de la historia, imponiéndose por 19 a 3. El resultado fue anecdótico ya que de lo único que se habló fue del juego desleal que propuso el head coach Jacques Fouroux, a tal punto que el cotejo pasó a los libros de historia como la Batalla de Nantes.

Pero eso había quedado atrás y los All Blacks habían aprendido. El 20 de junio salieron al Eden Park a arrollar a su rival, que no llegó ni siquiera a poder apoyar un try durante los 80 minutos. Gracias al pie de Grant Fox y al juego colectivo que propusieron, los neozelandeses se quedaron con la primera Copa del Mundo de la historia y, sin saberlo, comenzaron la racha de derrotas en finales de los franceses.

 

 

GALES 1999

A 12 años del primer tropiezo, la situación de cara al Mundial de Gales era levemente distinta para Francia. Si bien habían ganado el Seis Naciones de 1997 y 1998, en el año mundialista no pudieron mantener el rendimiento y finalizaron últimos con un solo partido ganado de cuatro disputados.

La suerte compensó esa falta de nivel que mostraban al encuadrarlos en el grupo más accesible de los cinco disponibles. Clasificaron primeros en su zona con puntaje ideal y, con una cuota de fortuna en el sorteo de las llaves, quedaron emparejados con Los Pumas en cuartos de final. Los franceses completaron el trámite con un 47-26 definitivo que los volvía a enfrentar con Nueva Zelanda en una Copa del Mundo, esta vez en semifinales.

Contra todo pronóstico, más aún después de haberse ido abajo en el marcador al entretiempo, los galos dejaron en el camino a los All Blacks con un sorprendente 43-31 que los depositaba en la segunda final de su historia. Enfrente esperaba Australia, que había tenido que recurrir al tiempo extra para eliminar a Sudáfrica, vigente campeona.

La tarea no era nada sencilla. Los Wallabies todavía contaban con jugadores como John Eales y Tim Horan que habían levantado la Webb Ellis Cup en 1991 luego de vencer a Inglaterra en la final. Sumado a los que se fueron incorporando en el proceso como Stephen Larkham y Matt Burke y a la versatilidad que mostraba, el seleccionado australiano era el claro favorito.

Si bien los oceánicos siempre declararon que nunca se sintieron superiores hasta los últimos cinco minutos del partido, el marcador reflejaba algo totalmente distinto. Los franceses no tenían respuesta para los embates de sus rivales que, pese a haber jugado más minutos en semifinales, se mostraban en una mejor condición física. El principal motivo era que los galos habían tenido mucho desgaste en los 80 minutos contra los All Blacks, que terminó pasándoles factura en la final.

Los tries llegaron en la segunda mitad por intermedio de Owen Finegan y Ben Tune para decretar el definitivo 35 a 12 que establecía que Australia era la primera selección de la historia en conseguir dos Copas del Mundo mientras que Francia, la primera en perder dos partidos definitorios.

 

 

NUEVA ZELANDA 2011

Otra vez Francia viajaba a territorio kiwi para disputar un Mundial, aunque esta vez en una posición mucho más vulnerable que la de 1987. Había perdido el Seis Naciones de ese mismo año frente a Inglaterra y se encontraba en el comienzo de la debacle de su sistema de juego que perdura hasta el día de hoy, en el que es difícil describir a qué juega y con qué estrategia.

El grupo parecía accesible para aspirar al segundo puesto ya que compartía zona con los anfitriones, Canadá, Japón y Tonga. Además de la inevitable derrota frente a Nueva Zelanda por 37 a 17, los franceses también sufrieron a manos de los tonganos, que les arrebataron una victoria por 19 a 14 que no fue suficiente para quitarles la clasificación a cuartos de final, pero sí para prender las alarmas.

Los cruces de la fase de eliminación directa hicieron que los del norte se enfrentaran en un lado del cuadro mientras que los del sur batallaban entre sí en el otro extremo. En cuartos se tomaron revancha de lo ocurrido ese año en el Seis Naciones y eliminaron a Inglaterra para luego hacer lo propio frente a Gales en semifinales en un ajustado 9 a 8.

La historia se repetía: los All Blacks y Francia se enfrentaban en la final de un Mundial en Nueva Zelanda. Y el resultado tampoco iba a cambiar. Pese a que los galos mostraron una versión totalmente mejorada respecto a la del partido de la fase de grupos, no les alcanzó ante uno de los mejores equipos que jugó al rugby, y que repetiría el éxito en 2015.

Una jugada de laboratorio en un line para el try de Tony Woodcock y un penal del Stephen Donald, el cuarto apertura que utilizaban los neozelandeses en esa Copa del Mundo, fueron suficiente para superar los siete puntos que Francia había conseguido con el try convertido de Thierry Dusautoir. Los All Blacks igualaban a Sudáfrica y Australia con dos mundiales cada uno y Francia extendía su dominio en la categoría de finales perdidas con tres en 24 años. En 2015 se volverían a enfrentar, esta vez en cuartos de final, y la supremacía de los hombres de negro volvería a hacerse presente con una goleada humillante por 62 a 13.

Tags: , , , , ,
Facundo Osa
¡Buenas gente! Soy Facundo Osa, tengo 20 años y me gusta escribir de todo un poco. Últimamente estoy en una parte más polideportiva de mi escritura ya que me alejé del fútbol porque dejó de atraparme como antes. Así que ya saben, cada vez que vean alguna nota que sea de algún deporte que no frecuentamos tanto en la página, seguro sea mía jajajaja. Ya que están, síganme en Twitter (@FacuOsa) si no se quieren perder de nada del mundo polideportivo (especialmente rugby, básquet y automovilismo).

Related Article

0 Comments

¿Qué te pareció la nota?

A %d blogueros les gusta esto: