jueves, 6 junio, 2019
Banner Top

Por Facundo Osa (@FacuOsa)

Más de 30 años después de que McLaren probara por primera vez el auto con el que competiría en la temporada de 1988 de la Fórmula 1, todavía no hay nadie que públicamente se adjudique su creación. Si bien estos automóviles son tan complejos que requieren de todo un equipo técnico para su diseño y construcción, siempre hay un encargado que propone una idea que luego se lleva adelante. Uno de los más conocidos de esta era es Adrian Newey, cuyas creaciones trajeron trofeos a las vitrinas de McLaren sobre finales de la década del 90′ y Red Bull en el principio de esta década.

Sin embargo, la adjudicación de la autoría de aquel MP4/4 obsesiona a los fanáticos del mundo motor, ya que se trata del auto más dominante de la historia de la Fórmula 1 y tiene un sentimiento particular para los iberoamericanos, debido a que, a bordo de éste, Ayrton Senna obtuvo el primero de sus tres campeonatos mundiales.

 

El predecesor

McLaren llegaba a 1988 luego de un año lleno de desilusiones. Pese a que finalizó segundo en el campeonato de constructores, sólo consiguió tres victorias, de la mano de Alain Prost, contra las once de Williams (9) y Lotus (2), las escuderías que utilizaban motor Honda.

El éxito que se auguraba para el MP4/3 nunca se materializó debido a los problemas que Porsche nunca pudo solucionar. Desde 1983, la marca alemana proveía los motores para el equipo inglés y había obtenido los títulos de 1984 y 1985. Sin embargo, en 1987 tuvo problemas con la compresión y el balance debido a la restricción de la FIA en el tanque de combustible, cuya capacidad pasó de 220 kilos a 195, y por la válvula de apertura que exigía el nuevo reglamento.

 

 

El modelo a seguir

En 1987, el director del área técnica, John Barnard, se fue a Ferrari y el director del equipo, Ron Dennis, lo reemplazó por Gordon Murray. El sudafricano había sido el jefe de diseño de Brabham desde 1972, pero en 1986 decidió dar un paso al costado por la caída del rendimiento de la escudería y las constantes fricciones con Bernie Ecclestone, el entonces dueño y posterior presidente de la Fórmula 1.

Murray trajo consigo los planos del Brabham BT55 que corrió en la temporada 1986 y que, a la vez, fue uno de los mayores fiascos de la historia del deporte. En los papeles parecía tener todo lo necesario para ser un auto sumamente competitivo, pero en la pista era muy inestable y nunca encontraron una respuesta para generar más carga aerodinámica.

Era tal la inestabilidad y la poca fiabilidad de este coche que Elio de Angelis falleció manejándolo en unas prácticas en el circuito Paul Ricard cuando el alerón trasero se desintegró y se prendió fuego al no poder soportar velocidades muy altas. Si bien el choque no fue demasiado grave, la precaria y tardía asistencia médica fueron los detonantes que provocaron su muerte.

Las innovaciones de Murray fueron la rotación del motor BMW en 72 grados y que la posición del piloto se recline a 30 grados, 15 menos que la ortodoxa, para generar una mejor circulación del aire y, en consecuencia, una mayor velocidad en las curvas. En aquella temporada finalizó noveno en el campeonato de constructores con tan solo dos puntos y 19 retiros en 32 participaciones.

 

 

Construyendo a la bestia

Pese a que no tuvo mucha injerencia en el diseño del MP4/3, la historia fue distinta de cara a 1988. Murray reveló los planos del BT55 -que en la actualidad sería ilegal- en las oficinas de McLaren para replicar y perfeccionar detalles técnicos de aquella creación.

En agosto de 1987 la premisa fue simple: planchar el auto lo máximo posible, que con las nuevas regulaciones de la FIA parecía más factible. Comenzó implementando la posición del piloto en 30 grados, (en un principio esto no fue del agrado de Prost), que le permitió reducir la altura del túnel de viento. A su vez, el nuevo límite de 150 kilos permitía achicar el tamaño del tanque de nafta, por lo que la altura de la parte trasera de la carrocería podía reducirse aún más.

El gran paso lo pudo dar gracias a la decisión de Ron Dennis de abandonar los motores Porsche para pasar al Honda RA168-E, mucho más chico que su antecesor. Una vez que plasmaron el diseño en papel, Murray le pidió a la marca japonesa un motor más bajo, pedido que cumplieron al acercarlo 29 milímetros más al suelo con un sistema de cambios más cortos. Allí fue donde entró en juego el ingenio del sudafricano, que le pidió a su equipo técnico que cambiaran la tradicional caja de cambios de dos ejes por una de tres. Él mismo reconoció que era un gran riesgo pero, al final, produjo una gran diferencia en el rendimiento.

Estos datos están respaldados por Neil Oatley, miembro del área técnica de McLaren, que afirmó haber visto los diseños de Murray en las oficinas del equipo y por Osamu Goto, encargado de desarrollo en Honda, que fue quien atendió el pedido del sudafricano por la altura del motor.

Esto corre a un costado a Steve Nichols, el director general de la parte de diseño, quien niega que las innovaciones de 1988 se dieran exclusivamente por el aporte de Murray. En una entrevista sostuvo que el paso del MP4/3 al MP4/4 era una cuestión de tiempo ya que antes hubieran sido imposibles de implementar por las restricciones de la FIA.

El McLaren MP4/4 se convirtió en una verdadera bestia, capaz de arrasar con todo.

El legado

El auto apareció por primera vez en el último día de las pruebas de pretemporada en San Marino y pulverizó todos los tiempos establecidos al sacarle más de un segundo a sus competidores. Alain Prost se acostumbró rápidamente a la posición reclinada en 30 grados y Ayrton Senna se mostró feliz por continuar su relación con Honda, que había comenzado a forjar en Lotus.

Esa temporada sería dominada de punta a punta por McLaren, eclipsando a sus rivales en todos los aspectos. Entre Prost y Senna obtuvieron 15 poles y 15 victorias, a una del 100% de efectividad, 10 de ellas finalizando 1-2, y lideraron 1003 vueltas de las 1031 totales. El único que pudo interrumpir el monólogo de la escudería británica fue Gerhard Berger, quien aprovechó una rotura de motor de Prost y un choque de Senna que lo hizo finalizar en la décima posición, para obtener la victoria en Monza a bordo de su Ferrari.

Senna terminó coronándose campeón con 90 puntos, tres más que su compañero Prost, y McLaren se quedó con el campeonato de constructores con 199 puntos, 133 más que Ferrari, en la campaña más desigual y dominada por un equipo en toda la historia de la Fórmula 1.

El MP4/4 pasó a ser conocido como el mejor auto que alguna vez corrió en la categoría y no parece haber ningún otro modelo que pueda disputarle ese honor.

Tags: , , , ,
The Line Breaker

Related Article

0 Comments

¿Qué te pareció la nota?

A %d blogueros les gusta esto: