jueves, 1 octubre, 2020
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Por Fernanda González

Natalie Portman, Mia Hamm, Kara Nortman, Julie Uhrman, Abby Wambach, Joy Fawcett, Jennifer Garner, Julie Foudy, Serena Williams y America Ferrera son sólo algunas de las mujeres que encabezan el ambicioso proyecto del Angel City, equipo femenino que formará parte de la National Women’s Soccer League (NWSL) en 2022.

Ex futbolistas, actrices, deportistas y empresarias se unieron también a hombres como David Nathanson, Alexis Ohanian, Brian Weinstein y Casey Neistat para fijar altas expectativas a futuro dentro y fuera de las canchas en la ciudad de Los Ángeles.

La NWSL es una liga joven, su primera temporada comenzó el 13 de abril de 2014 con ocho equipos y un año más tarde llegó el Houston Dash para completar a los nueve clubes que compiten en la actualidad; sin embargo, este torneo femenino en Estados Unidos es el primero que cuenta con más de tres ediciones disputadas y en los próximos años podría crecer a pasos agigantados.

“¿Quién tiene la oportunidad de trabajar con sus amigos, que comparten la pasión por el deporte y entienden cómo el deporte puede unir y movilizar a una comunidad?”, explicó Julie Urhman en su primera carta como presidenta de la nueva escuadra. La idea surgió como una propuesta de la inversionista Kara Nortman y meses después ya es una realidad.

Si bien este es un club que recién nació, ya está lleno de historia gracias a sus fundadoras. Hamm, Fawcett y Foudy formaron parte de la primera generación dorada del fútbol femenino estadounidense, ganaron las Copas del Mundo de China 1991 y Estados Unidos 1999; además, consiguieron la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996.

El legado de estas jugadoras inspiró a miles de mujeres que buscaron continuar con la hegemonía a nivel mundial y a pesar de que la selección de las barras y las estrellas también sufrió momentos complicados, Abby Wambach se convirtió en la máxima goleadora del conjunto norteamericano con 184 goles, fue medallista olímpica y recibió el Balón de Oro en 2012.

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No obstante, durante su época destacaron más las individualidades que el juego colectivo y Jill Ellis llegó al banquillo en 2014 para unificar un equipo nacional fuerte en todas sus líneas, pero sobre todo ganador. La entrenadora estuvo a cargo de las estrellas más importantes de la actualidad: Wambach, Carli Lloyd, Julie Ertz, Hope Solo, Alex Morgan y la siempre controversial Megan Rapinoe.

Esta nueva y talentosa generación se encargó de triunfar en los Mundiales de Canadá 2015, Francia 2019 y en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, aunque sufrieron un fuerte revés en Río 2016 con la eliminación de cuartos de final a manos de Suecia.

 

 

Con tantos logros y campeonatos, es bien sabido que Estados Unidos es la mayor potencia a nivel selección en el fútbol femenino; sin embargo, su impacto va más allá del aspecto deportivo. La parte controversial en la carrera de una futbolista como Rapinoe aparece por los conflictos que sostuvo anteriormente con personajes como el presidente Donald Trump.

La atacante de 35 años de edad sostiene desde hace varios años un discurso de igualdad en el deporte; más allá de hablar por las mujeres, la oriunda de Redding, California lucha contra la discriminación racial, busca que los atletas puedan lucirse sin importar su género o preferencias sexuales y encabeza la búsqueda de igualdad salarial en el fútbol estadounidense.

Pero las futbolistas en general también continúan con esta batalla para obtener la remuneración económica que su trabajo y sus logros merecen, pero ese punto no habría llegado nunca de no ser por las bases sentadas desde la década de los 90´ por las, ahora, fundadoras de un nuevo proyecto. Por ello, Angel City es una gran pieza en el futuro del balompié femenino, a través de mujeres exitosas en diferentes planos.

Aunque faltan casi dos años para ver al equipo en las canchas, la directiva comandada por Julie Urhman ya planteó sus primeros objetivos y más allá de la experiencia en los estadios e instalaciones del club, lo que se busca es generar “un impacto positivo en la comunidad local” al poner altas expectativas en sus futuras deportistas y en la juventud.

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El proyecto emocionó a los aficionados locales, pero también a los internacionales que siguen torneos como las ligas de Alemania, Francia, Inglaterra e incluso México. Los ojos del mundo y las ilusiones de miles de niñas estarán puestos en las manos de un equipo diverso y experimentado, que promete “ser más grande que el juego y cambiar al juego”.

 

 

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