domingo, 20 septiembre, 2020
Banner Top

En la década de los 80´, el tenis norteamericano tenía como máximos exponentes a Michael Chang y Jim Courier, quienes predominaron ganando sobre todo en Roland Garros -en el caso de Chang- y con Courier siendo además doble campeón tanto en París como en el Abierto de Australia. Los tenistas estadounidenses ya participaban con su rol protagónico en los grandes eventos hacía mucho tiempo, desde los inicios del deporte, de hecho, pero a principios de la década del 90´ se vio la última gran camada de leyendas de dicha nación.

Allí aparecieron dos jóvenes que presentaban contrastes notorios entre sí y dominaron a lo largo de los 90´, siendo una de las rivalidades más recordadas en la historia de este maravilloso deporte. Fueron, sin duda junto con la anterior camada de estrellas de Bjorn Borg y John McEnroe y la actual entre Roger Federer y Rafael Nadal, el duelo de estilos más recordado de la historia que marcó una época.

Uno de pelo largo, usando vinchas extravagantes y un estilo irreverente para vestir rompiendo con todos los paradigmas del impoluto código de vestimenta como Andre Agassi. El otro, la imagen perfecta de un Gentleman que transmitía calma dentro de las canchas con un juego exquisito y muy vistoso como Pete Sampras.

Pero la diferencia, enorme en sí misma, no recaía únicamente en lo que los ojos podían presenciar a simple vista. Mientras Sampras mostraba un tenis clásico de muchas subidas a la red y excelentes servicios, juego con el que dominaba sobre todo en césped y pistas rápidas y que le permitió ganar en siete ocasiones Wimbledon, a Agassi se lo considera hasta el día de hoy como uno de los mejores en la devolución de saque en la historia del deporte blanco. Era un todo terreno que, aunque solo ganó Roland Garros en una oportunidad con su carrera ya avanzada, consiguió el éxito en los cuatro grandes torneos adjudicándose así el Golden Slam.

1995, particularmente, fue un año de grandes duelos, en el que ambos se enfrentaron en cinco ocasiones en torneos de máximo nivel: el Abierto de Australia, Indian Wells, Miami, el Masters de Canadá y el US Open, con tres triunfos para Agassi y dos de Sampras, pero repartiéndose los Majors. Con gran visión para el marketing, fue Nike, el patrocinador de ropa deportiva de ambas estrellas, quien catalogó esta rivalidad tan peculiar con el curioso nombre de Guerrilla Tennis con un histórico comercial de televisión lanzado ese año, que tuvo a los norteamericanos protagonizando duelos imperdibles para los espectadores.

 

También puedes leer:   Julie Ertz: de la exigencia, a la excelencia

 

Cada vez que se veían las caras con una red de por medio su juego antagónico y su gran jerarquía como tenistas producían encuentros largos, parejos y sobre todo muy disputados con finales inciertos, algo perfecto para cautivar a un público sediento de suspenso.“Es una gran combinación, los dos estadounidenses, diferentes estilos de juego y juegos”, explicaba Sampras. “Es un contraste y tiene los ingredientes de una rivalidad. Es diferente cuando nos enfrentamos, hay mucho respeto el uno por el otro. Hemos competido desde que teníamos ocho años, jugando al tenis en categoría junior. Necesito intensificar mi nivel cada vez que jugamos”.

Y es que ambos se retroalimentaban en competencia. Por lo general los duelos tan exigentes generaban una búsqueda obsesiva por la perfección en su lucha por superar al otro y, por ende, dominar en el circuito ATP. Agassi afirmaba en aquella época: “Sentí que, si jugaba mi mejor tenis, podía vencer a cualquiera. Jugando mi mejor tenis contra Pete, no significaba que iba a ganar. Me ha quitado muchos títulos y me ha provocado muchas noches de insomnio. Estoy agradecido de haberlo tenido en mi carrera”.

Sin embargo, la temporada de 1997 sería crucial para uno y otro, por lo bueno y por lo malo. Una lesión en la muñeca dejaba al margen de las canchas a Agassi a principios de año, un contratiempo que incluso lo llevaría a caer al puesto 141 en noviembre de dicho año y fue justamente en el marco de este suceso que se llegó a conocer mucho tiempo después que el oriundo de Las Vegas había consumido drogas y que terminó hundido en una profunda depresión producto de aquel impedimento. Para muchos era el final de una gran rivalidad y un gran tenista.

En contrapartida, “Pistol Pete” conquistaría el Abierto de Australia y Wimbledon. Era la cuarta ocasión en la que reinaba en el césped de La Catedral – lo ganaría cuatro veces consecutivas de ahí en más -. La ventaja de tener a su máximo contendiente fuera propició que Sampras aumentara su hegemonía y se transformara en el indiscutido número uno del mundo. Pero aquel no fue el final del Kid de Las Vegas. Recuperado físicamente de aquella lesión en la muñeca, en 1999 Agassi concretó su regreso triunfal al circuito, al que llegó tras poner fin a su matrimonio y adoptando un riguroso entrenamiento que lo devolvería a los primeros planos.

En esa temporada conquistó Roland Garros por primera y única vez derrotando a Andrey Medvedev en una final épica y dramática por 1-6 2-6 6-4 6-3 y 6-4. Agassi siempre tuvo el objetivo de ganar en el Bois de Boulogne y muy cerca estuvo de lograrlo cuando llegó a la final en 1990 y 1991, pero en ambas ocasiones remó para ahogarse en la orilla. Consiguiendo el título en el 99´, logró diferenciarse de Sampras, quien nunca alzó la Copa de los Mosqueteros. Además, con ese triunfo Andre era hasta ese momento el cuarto tenista en la historia de conseguir el Slam de Carrera, considerado que había ganado los cuatro Majors.

 

Pistol Pete vs The Las Vegas Kid, la rivalidad icónica de los 90´.

 

También puedes leer:   Rose Lavelle: un sueño hecho realidad

Sus carreras fueron equiparándose, poco a poco retomando la rivalidad tenística que más marcó a los aficionados durante la década de los 90´; de hecho, Sampras continuó con su dominio en Wimbledon hasta principios del año 2000, cuando comenzó a tener problemas con las lesiones y los resultados dejaron de acompañarle. Incluso ese Wimbledon del 2000 fue el último Major ganado por Pistol Pete hasta el US Open de 2002, torneo tras el cual se retiró del tenis profesional por la puerta grande al derrotar a su rival de todas las horas y así colgar la raqueta.

En cambio, la carrera de Agassi perduró más en el tiempo, quizás por estar al margen del circuito anteriormente y reconstruir su carrera a finales de los 90´ ganando Roland Garros, pero el oriundo de Las Vegas se mantuvo en el circuito hasta 2006, cuando fue derrotado en la tercera ronda del Abierto de los Estados Unidos ante el alemán Benjamin Becker. En el medio del trayecto, logró triunfar en el Abierto de Australia tanto en el 2000, 2001 y 2003.

En su palmarés hay que añadir una Copa Davis que obtuvieron juntos en 1992 venciendo a Suiza en la definición, con Agassi disputando el singles y Sampras en pareja con McEnroe el dobles. También la de 1995, última ensaladera ganada por el país hasta el año 2007. A aquella victoria Agassi la vio desde lejos al haberse ausentado en la final contra Rusia, que vio al equipo norteamericano con Pete como máximo exponente vencer por 3-2. Igualmente, su participación en todas las rondas previas hasta la semifinal le valió para ser merecedor de una segunda medalla de campeón.

 

Dos jóvenes Agassi y Sampras con el uniforme de Estados Unidos y la Ensaladera de Plata en 1992.

 

Para la estadística queda el registro del frente a frente que marca una superioridad del juego agresivo de Pistol Pete sobre la magnífica devolución de su rival, que lo posiciona liderando la serie histórica por 20-14 y 11-9 sobre pistas duras.

Esos fueron los años 90´ en el tenis, protagonizados por dos deportistas que cambiaron esta disciplina para siempre, marcando un antes y un después en la historia de este deporte, popularizando el juego aún más y ,en el caso de Agassi, mostrando una faceta diferente del juego basado en el saque y la volea que su coterráneo y tantos otros contrincantes de la época mostraban, haciéndolo con un estilo y un carisma que, a día de hoy, no tiene a nadie que se le acerque.

 

  • ¡Hola! Esperamos que hayas disfrutado del artículo. Antes de que te vayas queremos recordarte que estamos preparando cosas grandes, pero necesitamos la ayuda de nuestros lectores para hacerlas realidad. Por eso, si te gusta lo que hacemos en The Line Breaker, abrimos un canal para que consideres invitarnos a un café y así ayudarnos a mantenernos en pie.
Tags: , , , , ,
Avatar

Related Article

The BreakerLetter

¡Ya salió la The Lines 13!

Consíguela haciendo clic aquí

Wing, el espíritu del fútbol

Mis Marcadores

Nuestras Redes

INSTAGRAM

Archivo