domingo, 20 septiembre, 2020
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A estas alturas cuando nombran al Dinamo de Kiev uno lo relaciona inmediatamente con el hecho de ser uno de los equipos más grandes de Ucrania, uno que ha vivido a la sombra del Shakhtar Donetsk en los últimos años, pues estos han ganado 13 títulos locales en este tiempo más una Copa de la UEFA en 2009, mientras que los de Kiev solo han logrado 5. El técnico de la época más dorada de ese club fue Mircea Lucescu, quien justamente este año fue anunciado por los de Kiev, en un intento por rememorar los tiempos de éxito del club de la capital. Y es que no siempre vivieron a la sombra del Shakhtar: cuando la URSS se disolvió en 1991 y se creó la Premier Ucraniana fueron los más ganadores. Incluso, antes de los 90’, mientras aún se disputaba la liga de la Unión Soviética, fue el equipo más laureado por encima de clubes como el Spartak de Moscú y el CSKA Moscú.

En 1992 se disputó la primera liga en Ucrania y, un año después, ya bajo el formato de liga y todos contra todos establecido, el Dinamo levantó su primera liga local empatando en puntos con el Dnipro, pero superándolos por diferencia de goles. Además, aquel año lograron sacar boletos para jugar la nueva Champions League de aquella época, la primera vez que accedían representando a la bandera ucraniana.

Aquel campeonato fue el inicio de una gran racha que duró casi 10 años. En la temporada siguiente volvieron a ser campeones, con solamente un partido perdido, volviendo a participar en el plano europeo, siendo eliminados inmediatamente en la Copa de Europa en dieciseisavos ante el Barcelona. Sin embargo, a pesar de los títulos conseguidos en la primera parte de la década, lo más relevante para el club llegaría en 1994, momento en el que un joven proveniente de la cantera de tan solo 18 años llevaría el rendimiento de su equipo a cotas impensables.

 

Campeones de liga en 1992 (foto sitio web oficial del club)

 

Andriy Shevchenko ya se había convertido en un fijo al comienzo de la temporada 95/96 en la que anotó 16 goles en el torneo que les valió para ser campeones nuevamente en la liga local, y aunque en Europa las cosas no pasaban de una ronda previa o dos, pronto la historia iba a cambiar. Dominando a su antojo en casa, a partir del año 1997 en la copa europea se agregó una ronda previa más, perjudicando aún más al conjunto ucraniano que, aún siendo los monarcas de su liga, tendrían que jugar dos rondas previas para llegar a la fase de grupos. Aquel final de verano europeo lograron ganar 6-1 al Barry Town galés y luego sufrieron para vencer al Brøndby de Dinamarca. Shevchenko no fue convocado en la goleada, pero en los otros dos encuentros jugó los 90 minutos, aportando con un gol clave en el partido de ida. En la liga, para variar, se proclamaron campeones por 5 puntos de diferencia. Sheva jugó gran parte de la temporada, convirtiendo 19 goles, 3 menos que el goleador de la liga y del club, Serhiy Rebrov.

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Establecidos en Europa, enfrentaron en su grupo al PSV Eindhoven, Newcastle United y al Barcelona de Guardiola, Rivaldo y Stoichkov. Los ucranianos lograron imponerse a sus rivales y fueron los punteros del grupo contra todo pronóstico, clasificando así por fin a los cuartos de final.  Lamentablemente, en frente tuvieron a la Juventus, que sería subcampeona. El conjunto italiano estaba plagado de figuras de talla mundial como Peruzzi, Deschamps, Zidane, Davids, Inzaghi, Del Piero y Antonio Conte. De todos modos, las sensaciones a pesar de aquella derrota mejoraron en comparación a los anteriores campeonatos, pudiendo al fin sobrepasar la fase de grupos. Además, los arietes del club, Rebrov y Shevchenko, lograron ser parte de los goleadores del campeonato, este último obteniendo el galardón al Futbolista Ucraniano del año, por lo hecho durante 1997.

Tal como era costumbre, el club tuvo que jugar las rondas previas del torneo europeo luego de ser otra vez los campeones locales. El rival a mediados de 1998 fue nuevamente el Barry Town, al que sobrepasaron por un arrollador 10-1 en el global. En segunda ronda jugaron contra el Sparta Praga, donde cada uno venció por la cuenta mínima en un partido. Eso llevó la historia a los penales, donde el Dinamo de Kiev se impuso. De nuevo en tierra de grandes, el grupo que le tocó al campeón ucraniano estaba compuesto por el Arsenal, Lens y Panathinaikos. Campeones por séptima vez consecutiva en liga, repitieron proeza al vencer su grupo, pero el destino les había jugado su peor carta: ahora el próximo escalón a vencer era el Real Madrid, el último campeón europeo.

La ida en España terminó en empate gracias a la anotación de Shevchenko, mientras que en la vuelta, como locales, vencieron con un doblete del mismo ariete, que se encontraba en gracia.

Los blancos de Kiev superaron a los blancos de Madrid, lo que les llevó a enfrentarse con los rojos de Múnich. En el primer partido contra el Bayern, antes del entretiempo Sheva había anotado ya dos goles, y en el minuto 50’ Kosovskiy ponía el 3-1 que les daba favoritismo a los ucranianos para meterse en la final. Shevchenko pudo estirar las cifras, pero Oliver Kahn no lo permitió. A diez minutos del final los alemanes descontaron, y cuando el final se acercaba lograron empatar el partido. Era un pleito que estaba casi en el bolsillo del Dinamo, pero no pudieron cerrarlo. En Alemania el marcador fue 1-0 para los teutones y así acabó el sueño de Sheva y compañía, quien fue el goleador del certamen, además de recibir distinciones individuales como mejor delantero de Europa y tercer mejor jugador. Aquel fue su último torneo allí antes de partir al AC Milán.

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3-3 minuto 88′ – D.Kiev vs Bayern Múnich (sitio web oficial del Bayern)

 

De todos modos, el sueño de los ucranianos no acabaría allí, sino que lo intentarían nuevamente en el torneo siguiente a pesar de la partida del crack. Decidieron reforzarse, llegando del fútbol ruso Maksim Shatskikh. Fue la mejor temporada a nivel local, ya que lograron 18 puntos de ventaja con el segundo, sin perder ningún solo partido. En Europa lograron ganar las rondas previas y nuevamente se impusieron en su grupo, algo que ya se había hecho costumbre, pero un nuevo sistema de campeonato que determinaba otra una segunda fase de grupos en reemplazo de los duelos directos de octavos de final los perjudicó. El Dinamo de Kiev compartió ese segundo grupo con los pesos verdaderamente pesados del continente. Ante el Rosemborg y el Real Madrid y Bayern, los del este quedaron en segundo lugar igualados en puntos con los españoles, incluso por encima en cuanto al recuento de goles, pero el goal average era el que reinaba en el desempate y ahí los españoles habían sido ligeramente superiores a los ucranianos. Finalizaron la década como campeones absolutos del país, pero no pudieron volver a acercarse a lo que casi consiguieron en Europa un año atrás.

La racha en el medio local no fue para siempre, y si bien ganaron un campeonato más, logrando así ser nueve veces seguidas campeón, en la temporada 2000/2001 el Shakhtar de Mircea Lucescu tuvo el comienzo de lo que sería el nuevo siglo con ellos al mando del balompié ucraniano. Aunque el Dinamo logró ser campeón nuevamente, el dominio por parte del Shakhtar Donetsk ha sido incuestionable. Eso sí, no han podido lograr emular a los capitalinos y meterse en una semifinal de Champions League y, menos aún, rozar la final. Mérito tremendo para los de Kiev, ya que reinventarse en el éxito y lograr nueve torneos locales consecutivos a la vez que se compite en el primer plano continental no es menor, mucho menos para un equipo ucraniano. Evidentemente no juegan solos, y en Járkov crearon un proyecto altamente competitivo que le quitó la supremacía, pero ¿Qué mejor que un poco de competencia para superarse? Y para motivación, solo basta darse una vuelta por la década de los 90…

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Matías Cruz
1999. Estudiante de Educación Física, pero escribo desde que tengo memoria. Vivo pensando en el deporte; entrenarlo, estudiarlo, analizarlo y escribirlo. Pero por sobre todo, amante del fútbol chileno y aquí estoy para contarlo.

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