miércoles, 3 agosto, 2022
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Javier Benavent Sanchis (Benigànim, 1983) es un preparador físico que inició su carrera en 2006. Desde entonces, ha logrado ser campeón de la liga armenia, disputado fases de ascenso en el fútbol español, además de tener estancias en Emiratos Árabes, Dinamarca, Kuwait y Ucrania. Actualmente se encuentra involucrado con el proyecto de FC Andorra, que acaba de ascender a Segunda División, notable crecimiento para un equipo que hace una década está en la Segunda Catalana (equivalente a un séptimo nivel en el fútbol español). De esto y más hablamos en continuación para The Line Breaker.


 

 

¿Cómo fueron tus inicios en este deporte?

Mis inicios fueron a los 6 años en mi pueblo natal. Empecé a jugar en el fútbol base y así, año tras año, hasta que me fui a la universidad, disfrutando cada día del deporte que más me gusta. Después, ya en la universidad, siempre buscaba algún equipo para entrenar, aunque ya no solía competir y fue cuando me propuse intentar con todas mis fuerzas seguir formándome y dedicarme a la preparación física en el fútbol cuando terminara la Licenciatura en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. El último año de carrera ya empecé a trabajar en el fútbol base del Valencia CF y, al siguiente, ya llegué al Villarreal, donde estuve siete temporadas, dos de ellas en el filial en Segunda División.

 

Tu primera experiencia en el exterior fue en el Brønshøj ¿Cómo se dió tu llegada a Dinamarca?

Mi llegada a ese club fue gracias a mi amigo, entrenador y actual compañero Manu Torres, que gracias a su colaboración con Pinosportélite, estuvo reunido con ellos en Dinamarca y organizaron un stage de unas semanas de entrenamiento de pretemporada en España. Necesitaban, además de incorporar un entrenador, también un preparador físico. Hablamos, nos reunimos con ellos y les gustó, hubo muy buen feeling desde el principio y así empecé con ellos.

 

Luego pasaste al Zirka ucraniano ¿Qué tal la experiencia allí?

Era un club que acababa de ascender a Primera División y la verdad que fue una experiencia muy enriquecedora en muchos aspectos, y jugar contra equipos como el Dínamo Kíev o Shakhtar Donetsk fue bonito. No fue muy fácil la adaptación. Intenté conocer bien a los jugadores, el club y sus costumbres, y aunque fui con una idea de cómo trabajar, tuvimos que ver la manera de adaptarla e ir introduciendo dinámicas de trabajo poco a poco y convenciendo de que era la mejor manera para un rendimiento óptimo.

 

Volviste a tu país y tuviste par de campañas muy buenas con Formentera e Ibiza ¿Qué te dejaron aquellos años?

Primero de todo, después de estar fuera me gustó poder tener la oportunidad de volver a trabajar aquí, y además de que son unos lugares preciosos me gustaron lo retos deportivos en ambos clubes. En el Formentera era jugar y consolidarse en Segunda B y, además, teníamos la oportunidad de participar en la Copa del Rey. En esta competición disfrutamos de remontadas y momentos preciosos, incluso el club consiguió llegar a Octavos eliminando al Athletic Club de Bilbao en San Mamés.

Desde Diciembre yo me incorporé ya en la UD Ibiza, surgió la opción de un cambio a otro buen proyecto y decidí cambiar. Allí me trataron también genial y disfruté muchísimo trabajando, el reto era intentar un ascenso a Segunda B y perdimos la final en los penaltis. Nos pusimos manos a la obra desde el primer momento aprovechando el parón de navidad para sentar unas buenas bases, tanto a nivel táctico como físico. Allí coincidí y trabajé muy a gusto con gente conocida como Rufete, Vicente Engonga y con el entrenador Antonio Amor, que trabaja ahora como segundo de Javier Aguirre en Mallorca. Me parece un buen profesional y con el que sigo manteniendo contacto y una muy buena relación y nos alegramos mucho de los éxitos del otro. Me sentí muy valorado y creo que se hizo un gran trabajo por parte de todos para intentar conseguir el objetivo.

 

¿Qué tan preponderante es el papel del preparador físico en el fútbol actual?

Pienso que es una figura muy importante y lo será más en el futuro, debido a la creciente carga competitiva. Pero su papel, desde mi punto de vista, ya que el entrenador ya tiene ayudantes y asistentes para el aspecto táctico, debe ir más hacia lo fisiológico, es decir, en asesorar y orientar al entrenador y al cuerpo técnico en la distribución de los ejercicios más puramente condicionales, como, por ejemplo, puede ser un trabajo de fuerza, y también los técnico tácticos y/o combinaciones de ambos durante la semana, según el estímulo fisiológico que se entrene con ellos, para que haya una relación con las cargas de entrenamiento positiva y ayude a los jugadores a estar en un estado óptimo para competir. A veces nos centramos mucho en la especificidad futbolística, y creo que es la que debe predominar, pero tiene que haber momentos para una especificidad fisiológica, aunque sean tareas algo más analíticas o atléticas y se salgan un poco del contexto del juego, pero es en esas tareas en las que se tiene un  mayor control de las variables fisiológicas. Yo lo comparo con una sesión de vídeo para ver aspectos propios del juego o de un rival, o una sesión con el psicólogo. Son momentos en los que trabajas aspectos que influyen en el rendimiento, como es la comprensión del juego y el manejo de emociones y pensamientos, pero de una forma aislada.

 

 

A la hora de atacar la preparación física de los jugadores ¿Cuál crees que sea el factor clave?

El factor clave es la individualización. Cada vez más hay varios preparadores físicos y también se va consolidando la figura del Sport Scientist, que es quien se dedica exclusivamente a proporcionar los datos de los GPS a los preparadores físicos para su análisis (incluso en vivo durante la sesión de entrenamiento) para controlar la carga de cada jugador en distintos ítems. De igual manera, se debe de trabajar y organizar el entrenamiento de la fuerza y de los programas preventivos individuales.

 

Formando parte del cuerpo técnico de Vardan Minasyan alcanzaste a ganar la Premier League de Armenia. Se trataba de un equipo fundado poco antes y con una historia interesante ¿De qué manera se gestó ese logro?

Bueno, la verdad que desde que llegué me recibieron muy bien y se confió en todo lo que aportaba. El club quería mejorar en la parcela de la preparación física y querían a un Preparador Físico español. Evidentemente, hubo que adaptarse, como en ocasiones anteriores, al material disponible y a las costumbres que tenían, pero poco a poco se pudieron ir introduciendo cosas hablando con el entrenador y explicándolo a los jugadores, y junto con el gran trabajo de entrenador, que conocía muy bien la liga y a los rivales, y sus ayudantes en lo técnico táctico, se consiguió el objetivo de ganar la liga y clasificarse para las rondas de la UEFA Champions League.

 

¿Alguna anécdota/experiencia curiosa que contar?

Bueno, ahora no se me ocurren muchas, pero sí que hay una que no se me olvida, y es que en Ucrania recuerdo que en un partido hubo un momento en el que iba silbando y, al momento, se me acerca un miembro del staff y me dice que pare de silbar, porque hacerlo en sitios cerrados trae mala suerte. Son cosas que te hacen pensar en lo importante que es aprender la cultura y la forma de pensar de la gente del país en el que estás, porque cualquier mínimo detalle o gesto se interpreta de forma distinta.

 

También estuviste casi dos años en suelo árabe ¿Cómo observas el biotipo y la preparación del futbolista en ese fútbol?

Es un fútbol en el que no siempre el futbolista es profesional, incluso estando en Primera División. Normalmente, los jugadores locales tienen su trabajo, casi siempre trabajan en administración del Estado, fuerzas armadas, policía… Eso hace que no estén dedicados al 100% al fútbol y limita el trabajo con ellos y te tienes que adaptar entonces, aunque quieran llevar a entrenadores y preparadores físicos extranjeros, no se ven los resultados esperados, porque la dedicación no es la misma. Eso influye en la calidad del entrenamiento y, finalmente, en el rendimiento en competición y en el nivel del fútbol del país. Según escuché antes de volver, quieren invertir más en el fútbol, para que realmente sean todos profesionales y se puedan dedicar completamente al fútbol.

 

El proyecto FC Andorra ha tenido un crecimiento vertiginoso ¿Cómo observas el desarrollo y que tanto puede seguir creciendo este equipo de Eder Sarabia?

Evidentemente estamos viendo que el nivel deportivo está avanzando muy rápido, y eso empujará a un crecimiento, tanto del club como a nivel de este deporte en el país, y ambas partes están poniendo interés en que haya un crecimiento a nivel de medios e infraestructuras que permita seguir evolucionando todo este proyecto, que no solo será bueno para el club en sí, sino también para el país, que tiene la oportunidad para dar otro salto en el deporte de élite.

Respecto a lo deportivo, pienso que hay un gran entrenador, con mucha ambición e ilusión y con una tremenda capacidad de transmitir su idea de juego a los futbolistas, y desde el resto del staff siempre intentamos ayudar de la mejor manera posible para seguir creciendo y que la gente disfrute cuando viene a ver al equipo. Pienso que es un proyecto muy joven, y que tiene mucho potencial para crecer y mejorar en todo y desde todos los niveles se trabaja para que todo vaya lo mejor posible.

 

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Venezolano del 96. Literatura, geopolítica y deportes. Contando aquellas historias que tanto nos apasionan desde otro punto de vista.

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